Las reservas internacionales brutas del Banco Central (BCRA) sufrieron este martes 15 de septiembre la mayor baja diaria del mes y perforaron la barrera de los u$s50.000 millones. Así, el stock cayó u$s458 millones y cerró en u$s49.953 millones, por lo que marcó un deterioro relevante en la dinámica diaria de las reservas brutas.
La caída se produjo aun cuando la autoridad monetaria volvió a comprar dólares en el mercado oficial. En la jornada, el BCRA adquirió u$s14 millones y, con ese resultado, elevó a u$s195 millones el saldo positivo acumulado en septiembre, mientras que las compras de 2026 llegaron a u$s14.244 millones. Sin embargo, el flujo comprador siguió siendo limitado frente al volumen operado. En una rueda con u$s842 millones negociados en el mercado oficial, la participación del BCRA fue de apenas 2% del total.
Además, el promedio diario de compras de septiembre se sostuvo en u$s14 millones, por debajo de los u$s38 millones de agosto y muy lejos de los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo. Así, el problema no pasó solo por la baja puntual del stock, sino también por la desaceleración del ritmo de acumulación frente a los meses más fuertes del programa.
La caída del stock se dio en una rueda en la que los factores externos también presionaron sobre la valuación de las reservas. En particular, el oro retrocedió 0,40% y el dólar global avanzó 0,18%, un movimiento que afectó a varias monedas frente a la divisa estadounidense. En ese contexto, el euro bajó 0,10%, la libra cayó 0,21%, el yuan se depreció 0,05% y el yen también perdió terreno frente al dólar.
La dinámica también se dio en medio de una política monetaria contractiva. Según un informe del IERAL, cerca del 80% de los pesos emitidos por el BCRA para comprar reservas quedó esterilizado, ya que de cada $100 emitidos para adquirir divisas solo $22 permanecieron circulando en la economía. De esta manera, la compra de dólares tuvo un impacto acotado sobre la liquidez, aunque ese esquema también convive con restricciones para el crédito y la actividad.
El mayorista aflojó con más oferta en la rueda
El dólar mayorista arrancó la jornada con presión alcista y llegó a tocar $1.514,50 en los primeros negocios, aunque después cambió la dinámica de la rueda. Según Gustavo Quintana, de PR Cambios, la oferta de divisas apareció con más fuerza hacia la mitad de la sesión y permitió que la cotización recortara el avance inicial.
Con ese mayor ingreso de dólares, el precio fue perdiendo terreno hasta cerrar en $1.507,50 para la venta, un peso por debajo del viernes. El movimiento dejó al mayorista con una baja diaria de 0,07%, mientras que el volumen operado en el segmento de contado alcanzó u$s494 millones.
En los dólares financieros, la rueda mostró movimientos más abiertos. El MEP bajó 0,40% hasta $1.531,76, pero el contado con liquidación subió 0,53% hasta $1.604,07. A su vez, el blue avanzó a $1.555, por lo que la brecha contra el mayorista quedó en 3,15%. El canje, en tanto, subió a 4,72%.
Futuros en baja y tasas más flojas
La baja del mayorista también se reflejó en la curva de futuros, que cerró con retrocesos en casi todos los plazos. El volumen negociado llegó a u$s1.338 millones, mientras que la variación promedio fue negativa en 0,20%. Septiembre cayó 0,10%, octubre bajó 0,13% y diciembre retrocedió 0,21%.
A pesar de esas bajas, las tasas implícitas siguieron mostrando un deslizamiento mensual relevante. Así, septiembre quedó en 1,77% mensual, equivalente a 21,19% anualizado, mientras que octubre se ubicó en 1,73% mensual, o 20,79% anualizado.
En el mercado de dinero, las tasas volvieron a ceder. La TAMAR bajó de 23,81% a 23,44%, mientras que la BADLAR retrocedió de 22,31% a 21,44%. Ese movimiento acompañó una rueda cambiaria menos presionada, aunque dejó a los rendimientos en pesos en niveles más bajos que los observados durante el tramo más tenso de agosto.