El rendimiento de la deuda japonesa a diez años alcanzó este viernes el 2,81 %, su nivel más alto desde mayo de 1997, manteniendo la tendencia al alza de los últimos meses entre la preocupación por la inflación del país y la inestabilidad en Medio Oriente.
Los bonos japoneses subieron hasta alcanzar temporalmente su nivel más alto en casi treinta años, impulsados por la especulación de que el Banco de Japón (BoJ) demore las subidas de tasas de interés y ante señales de aceleración de la inflación, según informó NHK.
El alza de los bonos de Japón
El alza de los bonos viene motivado por la reciente subida al 1 % de los tipos de interés de referencia a corto plazo por parte del BoJ, el nivel más alto en tres décadas, con el fin de contener los riesgos de la inflación derivados de la suba de los precios del petróleo y la debilidad del yen.
Este aumento también se enmarca dentro de la continua depreciación de la divisa japonesa, que el pasado martes cayó hasta las 162 unidades por dólar, alcanzando su nivel más bajo desde 1986, después de que una intervención en el mercado por las autoridades japonesas en abril y mayo solo tuvo efectos temporales.
Japón viene registrando una suba sostenida en el rendimiento de sus bonos a largo plazo, impulsada por la política expansiva de la primera ministra Sanae Takaichi en un contexto presupuestario delicado para el país, el más endeudado entre las grandes economías del mundo.