La agencia de calificación S&P Global Ratings modificó de estable a negativa la perspectiva crediticia de Meta Platforms, al advertir que el fuerte incremento de las inversiones en inteligencia artificial (IA) podría deteriorar la posición financiera de la compañía fundada por Mark Zuckerberg.
Aunque mantuvo su calificación en AA-, la decisión refleja las dudas sobre la capacidad de la tecnológica para transformar sus desembolsos en nuevos ingresos y sostener su nivel de endeudamiento.
La calificadora señaló que “la capacidad de Meta para rentabilizar sus inversiones en inteligencia artificial es más limitada que la de sus competidores”. También advirtió que todavía no está claro cuándo los proyectos comenzarán a generar ingresos significativos que compensen los costos crecientes de infraestructura y desarrollo.
Un apalancamiento complicado
Otro factor que pesó en la evaluación fue el aumento del apalancamiento financiero. Según las estimaciones de S&P, este indicador podría superar 1 vez en 2027, frente a aproximadamente 0,1 veces registrado el año pasado. La métrica compara la deuda de una empresa con sus ganancias y permite evaluar su capacidad para afrontar compromisos financieros.
La decisión refleja las dudas sobre la capacidad de Meta para transformar sus desembolsos en nuevos ingresos y sostener su nivel de endeudamiento.
El cambio de perspectiva se produjo en un contexto de mayor escrutinio sobre las inversiones de las grandes tecnológicas. Los mercados comenzaron a exigir resultados más concretos de la apuesta por la inteligencia artificial, mientras crecen los desembolsos destinados a centros de datos, infraestructura y capacidad informática.
La preocupación también se reflejó en Wall Street: el Nasdaq 100 retrocedió 3,5% durante la rueda del viernes, en una jornada marcada por resultados corporativos que decepcionaron a los inversores y llevaron al índice brevemente a territorio de corrección técnica.
Meta cuestionó la evaluación de S&P
Desde la compañía rechazaron la interpretación de la calificadora sobre sus posibilidades de monetizar la inteligencia artificial. “Respetuosamente, discrepamos de la afirmación de S&P sobre las capacidades de monetización de la IA de Meta”, sostuvo Kamran Mumtaz, portavoz de la empresa.
El ejecutivo agregó que la compañía identifica “importantes oportunidades de producto y de negocio por delante”, que, según su visión, respaldan la solidez de su perfil crediticio.
La decisión de S&P introduce una señal de alerta sobre el financiamiento de la carrera tecnológica. El desafío para Meta será demostrar que el volumen de capital destinado a la IA puede traducirse en retornos suficientes, sin comprometer la fortaleza de su balance ni su capacidad de pago.