El joven de 26 años detenido acusado de haber matado a golpes al flamante efectivo de la Policía Federal Renzo Villán a la salida de un boliche del partido bonaerense de Ituzaingó aseguró que su reacción fue "en defensa propia" y que "no tuvo intención de matar", aunque los primeros datos de la autopsia lo contradicen.
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El detenido Juan Pablo Chiarello declaró durante tres horas ante la fiscal Natalia Ramona y su estrategia consistió en afirmar que él "no empezó la pelea", según informaron fuentes judiciales.
"Me defendí, yo no empecé la pelea. Le pegué una piña y dos patadas, nunca quise pegarle para matarlo", explicó Chiarello durante su comparación.
Además, el acusado señaló que "no conocía" a la víctima y contó que la discusión que derivó en la trágica pelea callejera se inició por el paso de una motocicleta a alta velocidad por la avenida Santa Rosa en varias oportunidades.
"¿Qué querés? ¿Que le pegue un tiro para que deje de pasar?", fue lo que le contestó, siempre según el acusado, el agente de policía Villán.
En ese momento, sobrevino un cruce de palabras que terminó con la pelea "mano a mano" entre ambos protagonistas, que dejó a Villán herido sobre el piso.
Chiarello dijo ante la fiscal que sólo pegó una trompada y dos patadas, aunque la autopsia preliminar lo contradice, ya que los médicos encontraron numerosas hematomas en la cabeza y ningún golpe en las costillas, tal como había declarado el acusado.
Otro punto que genera controversia para los investigadores es que el detenido narró que en el momento del ataque, el policía estaba junto a un grupo de amigos y que la reacción de ellos motivó su defensa.
Sin embargo, distintos testigos presenciales del hecho afirmaron que en esa secuencia el efectivo estaba "totalmente solo".
La fiscal tampoco pudo comprobar aún que este joven hijo de un comerciante de Morón sea experto en artes marciales, como denunció la familia de la víctima, ya que no se encontraron certificados de algún tipo durante un allanamiento en la casa del detenido.
Este hecho es importante porque podría servir para agravar la caratula de la causa, que por ahora tiene al detenido acusado por "homicio simple".
En tanto, esta mañana familiares, amigos y compañeros de la víctima despidieron sus restos en el Cementerio Municipal de Morón.
Un cortejo con honores de la fuerza a la que el joven de 22 años había ingresado hace pocos meses acompañó el cortejo que trasladó el féretro desde la cochería de la vecina localidad de Villa Tesei en la que el agente fue velado.
"Me robaron a mi único hijo, me lo robaron" expresó el padre del muchacho en una de las escasas frases dirigidas a los periodistas presentes en el lugar, mientras definió a su hijo como "un policía de profesión, la que llevaba muy adentro".
También recordó que en el momento de la pelea, su hijo Renzo, que se desempeñaba en la División de Operaciones Urbanas de Contención y Actividades Deportivas (DOUCAD), "se encontraba desarmado".
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