La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) mantiene vigente un procedimiento destinado a los casos en los que los niños, niñas y adolescentes ya no viven con sus padres o no reciben de ellos el cuidado cotidiano. En esas situaciones, la información registrada puede dejar de coincidir con la realidad familiar y generar inconvenientes relacionados con el cobro de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
El organismo cuenta con un mecanismo que permite modificar la titularidad del beneficio, para que el dinero llegue a la persona que tiene a cargo la crianza y el cuidado diario del menor. Esta herramienta busca que la asistencia económica quede en manos de quien afronta las necesidades vinculadas con la alimentación, la salud, la educación y el bienestar de los chicos.
La actualización de los datos familiares también evita dificultades administrativas. Cuando la información registrada no refleja quién convive con el menor o quién ejerce efectivamente su cuidado, pueden aparecer demoras en la liquidación de la prestación o incluso la suspensión del beneficio, hasta que la situación quede correctamente acreditada.
¿Por qué ANSES puede suspender el cobro de la AUH?
ANSES analiza la información familiar declarada para determinar quién corresponde que cobre la asignación. Si los datos registrados dejan de coincidir con la realidad del grupo conviviente, el organismo puede detectar inconsistencias que afecten el pago del beneficio.
El objetivo del procedimiento consiste en asegurar que los recursos destinados a la protección social lleguen a la persona que efectivamente sostiene la crianza del menor. La medida apunta a evitar que continúe cobrando la prestación alguien que ya no tiene bajo su responsabilidad al niño, niña o adolescente.
La actualización de la titularidad también reduce conflictos administrativos. Cuando la información familiar permanece desactualizada, pueden producirse observaciones en el expediente y complicaciones para acceder a otras prestaciones vinculadas con la seguridad social.
Además, la persona que figura correctamente como titular puede realizar otros trámites relacionados con la salud, la educación y los beneficios sociales del menor, sin enfrentar inconvenientes derivados de registros desactualizados.
Adenda 63: el mecanismo para actualizar la titularidad del beneficio
ANSES implementa este procedimiento mediante la denominada Adenda 63, una herramienta desarrollada junto con el Ministerio de Capital Humano para evaluar situaciones familiares particulares y adecuar la titularidad de la prestación a cada caso.
El mecanismo se aplica cuando no existe una sentencia judicial ni otra documentación legal que establezca la guarda del menor. En ese escenario, el organismo interviene para determinar quién ejerce el cuidado cotidiano. Los equipos técnicos y los profesionales de ANSES realizan entrevistas, verificaciones e informes sociales para analizar la situación familiar. Cada expediente recibe una evaluación individual antes de adoptar una decisión sobre la titularidad de la asignación.
La resolución del organismo define si corresponde modificar el nombre de la persona que percibe la AUH. La finalidad consiste en que la asistencia económica llegue a quien afronta diariamente los gastos vinculados con el cuidado del niño o adolescente.
Las personas interesadas en iniciar esta gestión deben solicitar un turno previo y presentarse en una oficina de ANSES, con la documentación correspondiente.
Entre los requisitos solicitados figuran:
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documento nacional de identidad del solicitante
documento nacional de identidad del menor
partida de nacimiento del niño o adolescente
documentación complementaria que permita acreditar la convivencia o el cuidado efectivo del menor
Quiénes corren riesgo de perder la asignación si no actualizan sus datos
El trámite está destinado a las personas que tienen a su cargo el cuidado permanente de un menor, aunque no sean sus padres biológicos o no cuenten con una resolución judicial que les otorgue la guarda.
ANSES contempla distintas situaciones familiares y permite que otros referentes acrediten la responsabilidad cotidiana sobre el niño o adolescente. La evaluación determina quién cumple efectivamente el rol de cuidador principal.
Entre las personas que pueden solicitar el cambio de titularidad se encuentran:
La actualización de la información familiar evita que la asignación permanezca a nombre de una persona que ya no tiene bajo su cuidado al menor. Ese cambio también reduce el riesgo de demoras administrativas y posibles interrupciones en el pago del beneficio.
La revisión de los datos registrados permite que la prestación continúe en manos de quien asume la crianza cotidiana y garantiza que la asistencia económica cumpla con el destino previsto para la protección de los niños, niñas y adolescentes.