El juez Carlos Antonio Flores, quien autorizó la ya derogada figura del avenimiento que terminó con el femicidio de Carla Figueroa en General Pico, fue absuelto por el jurado de enjuiciamiento que lo acusó de "imprudente" en su actuación, pero lo consideró "idóneo" para continuar como miembro del Tribunal de Impugnación Penal de La Pampa.
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La decisión se resolvió durante una sesión realizada en la Cámara de Diputados, en Santa Rosa, que comenzó con la lectura del veredicto del Jury de Enjuiciamiento presidido por el titular del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, Eduardo Fernández Mendía, y conformado por los diputados Martín Berhongaray (FrePam-UCR), María Silvia Larreta (PJ) y los abogados Sergio Escudero y Ana Mariela Bonaveri.
El juez Flores fue denunciado por los diputados pampeanos a raíz del impacto que causó el femicidio de Carla Figueroa, de 18 años, el 10 de diciembre pasado en la ciudad de General Pico, en manos de su esposo Marcelo Tomaselli de 26, quien le aplicó once puñaladas a pocas horas de ser liberado con el beneficio del avenimiento o perdón de la víctima, una figura que fue derogada por el Congreso Nacional cien días después.
Los votos a favor de la liberación de Tomaselli, en ese momento preso por haber violado a Carla, con quien tenía un hijo, fueron de los magistrados Carlos Flores y Adolfo Jensen, quien evitó enfrentar este proceso porque pidió un retiro anticipado. El tercer miembro del Tribunal, Pablo Balaguer, en cambio se opuso a la esa decisión.
En la sentencia, Mendía, Berhongaray, Bonaveri y Escudero se pronunciaron en contra de la destitución del juez Flores; y la única disidencia fue de la diputada justicialista María Silvia Larreta, quien planteó que el magistrado "no era idóneo para impartir justicia" y que el fallo que permitió la liberación de Tomaselli carecía de "perspectiva de género".
En tanto, los que respaldaron la continuidad de Flores en el ejercicio de su función admitieron que el juez actuó con "liviandad e imprudencia" y cuestionaron al magistrado que "no hizo una valoración profunda de las pericias psicológicas".
Esas pericias demostraron que Carla era una joven "vulnerable, temerosa de Tomaselli y sola, con un pasado marcado por la violencia y la muerte de su madre, también asesinada por su esposo", frente a un Tomaselli "manipulador, con carácter psicópata y violento".
Sin embargo, sostuvieron que Flores "se ajustó a derecho, porque la figura del avenimiento estaba vigente al momento de otorgar ese beneficio en el Código Penal". Mendía, Berhongaray, Bonaveri y Escudero reconocieron que de las cuatro condiciones que exigía la ley para otorgar el beneficio del avenimiento se cumplían solo dos: la edad, porque Carla tenía 18 años, y la existencia de una relación preexistente.
Y pusieron en dudas que Carla tuviera "absoluta libertad" para pedir la liberación de Tomaselli y que hubiera condiciones de igualdad entre ellos. Sin embargo, para argumentar en contra de la destitución de Flores circunscribieron la "imprudencia y negligencia" en este caso puntual y destacaron su "honestidad e idoneidad, para la continuidad de sus funciones".
En tanto la única voz disidente, la diputada María Larreta señaló que el fallo del magistrado reveló una absoluta desvalorización de los derechos del género y señaló que con esa sentencia "generó una grave situación irreparable" como fue el femicidio de la joven.
La diputada informó que "la jueza que casó a Carla con Tomaselli opinó que la vio como una niña sola. De hecho no había familiar alguno en esa ceremonia. No tuvo contención ni patrocinio legal al momento de la formalización del avenimiento".
Por esa razón, para Larreta "Flores no debió otorgar ese beneficio, actuó con liviandad y por ello no es idóneo para impartir justicia", por lo que pidió su destitución.
Los abogados defensores de Flores, Vanesa Ranocchia y Marcos Paz, expresaron su conformidad con el fallo porque "respeta la institucionalidad judicial, que establece que los jueces no pueden ser juzgados por sus sentencias".
En tanto la agrupación Mujeres por la Solidaridad repudió la decisión: "Cuántas Carlas más deben morir para que haya justicia?", sostuvieron y destacaron que el jury "pone en evidencia la falta de perspectiva de género en la justicia pampeana".
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