Hay juegos que demandan estrategias que ejercitan la mente y, de esa manera, contribuyen a evitar el deterioro cognitivo del cerebro, propio del paso de los años.
Cerebro.
Hay juegos que demandan estrategias que ejercitan la mente y, de esa manera, contribuyen a evitar el deterioro cognitivo del cerebro, propio del paso de los años.
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El concepto “mente” engloba al conjunto de capacidades cognitivas tales como percepción, pensamiento, conciencia, memoria, imaginación. Lo fundamental es entrenarlas apropiadamente, y algunos juegos son más que indicados para ese propósito.
El tema es que el cerebro se encuentra en permanente transformación, porque está dotado de una gran neuroplasticidad, entendida como la capacidad para transformar su estructura y su funcionamiento, sin que haya ninguna edad límite para seguir aprendiendo.
Significa que las capacidades intelectuales no son un elemento invariable a lo largo de la vida, sino que son modificadas en función de las experiencias vitales de cada individuo, el entorno que lo rodea y el nivel de estimulación.
1. Matemáticas
Se trata de escoger un número al azar (por ejemplo 12.345) y a partir de otros números (por ejemplo 6, 7, 8 y 9) elaborar estrategias para llegar al número inicial. Pueden emplearse sumas, restas, multiplicaciones, divisiones. Incluso la utilización de elementos como raíces cuadradas o elementos más complejos.
2. Encuentra las parejas
Para ejercitar la memoria visuoespacial, está el juego de las parejas de cartas. Se basa en desplegar sobre una mesa un conjunto de parejas de cartas iguales tras barajarlas (el tipo de baraja o incluso de imágenes en caso de disponer de ellas es indiferente, aunque se recomienda utilizar imágenes fáciles de recordar). El juego consiste en visualizar el conjunto de cartas boca arriba, con la localización de cada pareja de cartas para tras diez segundos de memorización darles la vuelta a todas. A continuación, se da vuelta una de las cartas y luego se debe recordar donde estaba situada su pareja y darle vuelta.
3. Lista de palabras
Consiste en la creación inicial de una lista de palabras sencillas, de como máximo siete ítems. Esta lista será leída por todos los participantes, pudiendo ser leída en voz alta por uno de ellos o bien se puede dejar que cada participante tenga diez segundos para memorizarla. Cada participante procederá a repetir la lista de palabras en el mismo orden en que fueron emitidas en la lista, añadiendo al final de ella una palabra más de su propia cosecha.
4. Encuentra tu símbolo
Se puede utilizar con símbolos, palabras, letras o números. Para llevarlo a cabo simplemente se ha de emplear un conjunto variado de símbolos y signos, en el que buscar detenidamente uno o varios ítems concretos. Técnicamente, el funcionamiento es casi idéntico al de la sopa de letras clásica. Además de atención, en este juego se puede observar la velocidad de procesamiento de los sujetos, si se mide el tiempo que tardan en realizar la tarea.
5. Juego de palabras: asociación de palabras
El primero de los sujetos dice una palabra, teniendo el siguiente participante que responder otra la cual empiece con la misma sílaba con la que acababa la dicha por el individuo anterior. Se mejora la velocidad de procesamiento y agilidad mental, así como la creatividad.
6. Encontrar las diferencias
Un clásico. Con el fin de reforzar concentración, capacidad de discriminación de estímulos y capacidad de focalización en detalles, el juego de encontrar las diferencias resulta de gran utilidad para ejercitar la mente. Su funcionamiento se basa en la localización de un número determinado de diferencias entre dos imágenes en apariencia iguales.
7. Rompecabezas
Sirve para ejercitar las habilidades manipulativas y visuoespaciales, al tener que operar con la situación de las piezas y colocarlas correctamente para que encajen. Para aumentar la complejidad se puede ir aumentando el número de piezas necesario, o bien pasar a puzzles en tres dimensiones, como los cubos de Rubik.
8. Elaboración de una historia
Trata de estimular la creatividad a partir de la elaboración de una historia breve, en la que tienen que aparecer una serie de palabras concretas escogidas de antemano. Estas palabras pueden ser conocidas por la persona que realiza el ejercicio o bien pueden ser desconocidas, en cuyo caso el desafío es mayor tanto si no recurre a ayudas externas (un diccionario, por ejemplo).
9. Adivinanzas y dilemas
Se basa en la resolución de acertijos y dilemas a partir del uso de la lógica y creatividad de los participantes. Se estimula asimismo el pensamiento lateral si se emplean cuestiones que no tengan una solución simple o que sea del todo correcta o incorrecta, procurando la generación de nuevas estrategias.
10. Debate
Aunque pueda no parecerlo, el debate es uno de los mejores juegos para ejercitar la mente. Participar en uno de forma regular permite entrenarse en argumentación y creación de discursos coherentes. Por ejemplo, nos obliga a pensar en las mejores réplicas a los argumentos del contrario, a priorizar algunos de nuestros propios argumentos sobre otros, a detectar falacias en las explicaciones del otro y evitarlas en nosotros.
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