El jefe del Comando de Patrullas de Avellaneda, comisario
El caso se inició minutos antes de las 15 cuando Perri llegaba a una oficina que posee en Catamarca al 1800 del barrio Piñeiro, a unas 30 cuadras de donde finalmente apareció su cadáver. Según los investigadores, cuando descendía de su vehículo fue interceptado por dos hombres jóvenes, quienes lo amenazaron con armas y lo obligaron a subir al asiento trasero de su automóvil, tras lo cual se lo llevaron.