La Junta Interna de ATE del Hospital Garrahan denunció públicamente un deterioro progresivo de las condiciones laborales y presupuestarias en uno de los centros de salud pediátrica más importantes del país. Su secretario general, Alejandro Lipcovich, aseguró que la situación "está llegando a un nivel de colapso", con salarios insuficientes y una creciente pérdida de personal.
Conflicto en el Hospital Garrahan: desde ATE advirtieron que la situación está "al borde del colapso"
La situación crítica afecta a todos los trabajadores del lugar. Mientras tanto se lleva a cabo un paro general y una huelga de residentes.
-
El Hospital Garrahan realizó con éxito un doble trasplante simultáneo en pacientes pediátricos
-
Cuándo cobro ANSES: jubilados, AUH, desempleo y el resto de las prestaciones del jueves 26 de marzo
ATE advirtió que el Hospital Garrahan está al borde del colapso.
En declaraciones radiales, Lipcovich sostuvo: “Es vergonzoso y es una situación que está llegando a un nivel de colapso. Tenemos un derrumbe salarial que afecta a todas las profesiones y oficios que se desempeñan en el Garrahan”. También responsabilizó directamente a las políticas del gobierno de Javier Milei por la crítica situación que atraviesa el hospital.
El dirigente sindical explicó que el Gobierno, a través del ministro de Salud, Mario Lugones, dejó en claro que su orientación es desentenderse de la responsabilidad estatal en la provisión de servicios sanitarios: “La política, esto dicho en forma desvergonzada por Lugones y el Gobierno de Milei en general, es aniquilar todo vestigio de responsabilidad del Estado Nacional en la provisión de servicios de salud”, señaló.
La preocupación de ATE por la complejidad del Hospital Garrahan
Desde ATE advirtieron que las consecuencias ya son visibles. El hospital, altamente especializado, depende de un complejo sistema integrado por profesionales de múltiples disciplinas.
“Un hospital de alta complejidad necesita un engranaje muy sofisticado para funcionar, que incluye especialistas médicos, enfermeras con baja trayectoria, técnicos administrativos, entre otros. Todos esos oficios y profesiones tienen salarios iniciales que no cubren ni siquiera la línea de la pobreza”, explicó el dirigente.
La situación crítica provocó una respuesta gremial inmediata. Durante una asamblea realizada hace dos días, los trabajadores resolvieron llevar adelante un paro general y una huelga de residentes, frente a lo que consideran un deterioro sin precedentes. “Se ha adentrado la situación en un conflicto que puede ser definitivo para la continuidad del propio hospital”, advirtió Lipcovich.
El referente gremial también remarcó que otros centros de salud enfrentan problemas similares. El Hospital Posadas y el Hospital Bonaparte comparten la misma dinámica de recorte y falta de personal, lo que amenaza el funcionamiento de servicios esenciales.
Una de las crisis más fuertes en el Hospital Garrahan
Pese a que los conflictos presupuestarios no son nuevos, Lipcovich subrayó que, según él, lo que está ocurriendo actualmente supera todo lo vivido: “Todo el mundo pelea con la idea de que acá puede ser un antes y un después para el futuro del hospital”, indicó.
El sindicalista enfatizó que la mayor preocupación recae sobre los salarios, que “provocaron una situación en la cual aumentaron las renuncias, y eso implica el vaciamiento de equipos de trabajo que es imposible de reemplazar”.
Uno de los ejes de la protesta se vincula con la negativa del Poder Ejecutivo a incorporar nuevo personal, lo que redujo considerablemente la capacidad operativa del hospital. A esto se suma el congelamiento del presupuesto, una decisión que golpea de lleno en un contexto inflacionario. “Tenemos el mismo presupuesto del año pasado, a pesar de que la inflación sigue, más baja que hace unos años, pero sigue, con lo cual está desvalorizado y eso implica menos compras”, denunció Lipcovich.
El recorte ya tuvo efectos directos: “Se han ido 7 farmacéuticos y la farmacia redujo la cantidad de pacientes que atendía en forma ambulatoria cada uno de los días, y así en cada lugar. Entonces queremos ponerle un freno a esa sangría”, alertó el dirigente sindical.
El Hospital Garrahan, que atiende más de 600.000 consultas pediátricas anuales provenientes de todas las provincias del país, se encuentra en una situación límite. Por eso, la conducción gremial insistió en reclamar mejoras urgentes.
“El problema del salario es el más sentido porque el congelamiento y el retroceso en el nivel de vida de todos los trabajadores ha provocado una situación en la cual aumentaron las renuncias”, remarcó Lipcovich.
Finalmente, el secretario general reiteró el pedido de recomposición salarial y condiciones laborales dignas para todos los trabajadores, y advirtió sobre el riesgo que implica la actual crisis para las familias y los niños que dependen del hospital: “El devenir del hospital y de lo que las familias y esos niños y niñas necesitan” debe ser prioridad, concluyó.
- Temas
- Hospital Garrahan
- ATE





Dejá tu comentario