San Isidro tendrá esta semana un operativo especial de tránsito por los recitales que se realizarán en el Hipódromo. Este lunes 14 y martes 15 de septiembre tocará la banda coreana Stray Kids, mientras que el jueves 17 se presentará Jamiroquai. Por esos eventos, el Municipio dispondrá cortes, desvíos, grúas, móviles, policías adicionales y personal de la Patrulla Municipal en las inmediaciones del predio.
Según informó la comuna, el objetivo será dar fluidez al tránsito, garantizar cruces peatonales seguros y evitar demoras por estacionamiento indebido o detención en doble fila. Ante obstrucciones de garajes, los vecinos podrán comunicarse al 147.
Luego, desde las 16.30, se cortará Unidad Nacional entre avenida Santa Fe y avenida Fleming, mano a Panamericana. El tránsito será desviado por Dardo Rocha.
A partir de las 17 también quedará cortado el túnel de Roque Sáenz Peña desde Rivadavia hacia Centenario.
En el cruce de Santa Fe y Márquez habrá personal municipal para regular el paso de peatones y vehículos. La misma tarea se realizará en la rotonda de avenida Márquez y Fleming.
Calles afectadas desde la noche
Desde las 22, el operativo sumará nuevos cortes para evitar congestionamientos en la salida del público.
Las arterias afectadas serán Alem y Rivadavia, sobre la arteria de Alem; los pasos a nivel de Alem y Belgrano; avenida Fleming entre Unidad Nacional y avenida Márquez; y avenida Rolón desde Diego Palma hasta avenida Márquez, mano hacia Márquez.
Desde las 23 también se cerrará avenida Márquez entre Centenario y Rolón.
El Municipio informó además que habrá personal asignado a los accesos del Hospital Central para garantizar la entrada y salida de ambulancias y vehículos de emergencia.
Limpieza y guardería de bicicletas
Además del operativo de tránsito, San Isidro desplegará cuadrillas de Espacio Público para reforzar la limpieza en la zona del Hipódromo. También se colocarán contenedores de residuos adicionales.
Para quienes quieran llegar en bicicleta, funcionará la guardería municipal ubicada en la estación de San Isidro, en Cosme Beccar 160.
El Municipio recomendó circular con precaución, evitar estacionar en zonas no permitidas y prever demoras en los alrededores del Hipódromo durante las tardes y noches de los recitales.
San Isidro reconvierte espacios abandonados y conflictivos en propuestas recreativas
San Isidro avanza con la reconversión de espacios que durante años generaron reclamos vecinales y que ahora fueron transformados en propuestas recreativas de gestión privada. El intendente Ramón Lanús recorrió dos nuevos emprendimientos ubicados en Belgrano 632, en pleno casco histórico, y en Roque Sáenz Peña 1156, en el Bajo de San Isidro, donde funcionaban un antiguo centro oftalmológico abandonado y un boliche clausurado por el Municipio.
En el primer caso, el inmueble de Belgrano 632 permanecía desocupado desde 2019, cuando dejó de funcionar allí un centro oftalmológico. Con el paso del tiempo, el edificio acumuló denuncias por vandalismo, ocupación, ruidos y destrozos, especialmente en el estacionamiento lateral.
Ese espacio fue reconvertido en una sala de escape, una propuesta de entretenimiento basada en juegos de ingenio y destreza mental. Según la comuna, el proyecto requirió evaluaciones técnicas e inspecciones edilicias antes de obtener la habilitación definitiva.
Una sala de escape en el casco histórico
Durante la recorrida por el nuevo local, Lanús destacó el cambio que tuvo la esquina de Belgrano 632 y remarcó el objetivo de recuperar espacios deteriorados mediante nuevas actividades comerciales.
“Es una gran alegría ver cómo pasamos de un espacio que generaba problemas y acumulación de denuncias de los vecinos a un lugar de disfrute y recreación en una zona clave para el distrito”, sostuvo el intendente.
El jefe comunal agregó que la gestión busca acompañar al sector privado para facilitar inversiones que permitan recuperar entornos urbanos, generar empleo y ofrecer alternativas seguras para las familias.
En ese caso, el Municipio estableció pautas específicas para preservar la identidad del casco histórico. Entre ellas, se trabajó sobre la fachada exterior, la cartelería patrimonial y la organización del ingreso al local para evitar obstrucciones en la vereda.
Tras completar las inspecciones correspondientes, la comuna otorgó la habilitación definitiva. Desde el Municipio señalan que el nuevo uso comercial permitió frenar el deterioro del inmueble e integrarlo nuevamente a la dinámica del barrio.
De boliche clausurado a salón infantil
El segundo caso se dio en Roque Sáenz Peña 1156, donde durante años funcionó la discoteca “Brandy”. Según el Municipio, el lugar acumulaba denuncias por ruidos molestos, peleas en la vía pública, destrozos y descontrol nocturno.
La comuna clausuró el establecimiento en 2024, luego de constatar que funcionaba de manera sistemática fuera de los horarios permitidos y sin una habilitación legítima.
El inmueble fue luego reconvertido por inversores privados en un salón de fiestas y recreación infantil. La propuesta apunta a chicos y familias, con juegos, celebraciones y actividades diurnas.
“Acá funcionaba un boliche clandestino que era un problema diario para todo el barrio. Todo lo contrario a la ciudad ordenada que queremos construir”, afirmó Lanús durante la visita al lugar.
El intendente sostuvo que el objetivo fue transformar un foco de conflicto en una solución para los vecinos. “Nos pusimos a disposición de un privado que vio la oportunidad de hacer algo totalmente distinto, un espacio de juego para chicos. Nosotros simplificamos los procesos para que esa inversión se quede en San Isidro”, señaló.
Habilitaciones, inversión privada y control urbano
La transformación del exboliche estuvo a cargo de los nuevos inversores, que realizaron la puesta en valor del inmueble y adaptaron el espacio a un rubro familiar.
El proceso administrativo fue coordinado por la Agencia de Control Municipal, a través del área de Habilitaciones, que intervino en la revisión del expediente técnico y en las inspecciones necesarias para garantizar las condiciones de seguridad antes de la apertura.
Con la nueva actividad, el predio dejó atrás su vinculación con la nocturnidad y pasó a integrarse al desarrollo comercial diurno del Bajo de San Isidro.
Desde la comuna presentan ambos casos como parte de una misma línea de gestión: ordenar actividades, recuperar inmuebles conflictivos y acompañar inversiones privadas que permitan mejorar la convivencia urbana.
El objetivo, según remarcan en el Municipio, es que espacios que antes acumulaban denuncias vecinales puedan transformarse en puntos de encuentro, entretenimiento y actividad comercial formal.