La Policía desbarató una banda de pedófilos que actuaba en ocho provincias.
Una red argentina de pedofilia con alcance internacional, que abusó de alrededor de 10 mil chicos, fue desbaratada en el marco de un importante operativo realizado por la Policía Federal en ocho provincias, en el que se detuvo en total a 15 personas.
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Autoridades policiales informaron ayer que el operativo consistió en 25 allanamientos simultáneos realizados en Santa Fe, Tucumán, Mendoza, San Juan, Salta, San Luis, Corrientes y distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.
Efectivos de la División Delitos en Tecnologías y Análisis Criminal de la Superintendencia de Investigaciones Federales incautaron miles imágenes de pornografía infantil y videos en los que se mostraba a menores desnudos -incluso bebés- en escenas de "alto contenido sexual".
El comisario Rodolfo Koleff, quien estuvo al frente de la investigación, destacó ayer que las víctimas de la organización de pornógrafos alcanzan a 10 mil chicos.
"La sociedad debe entender que no se trata sólo de consumir fotografías, no es un delito del tipo pasivo como se suele decir, sino que es una aberración, porque esa foto es la consecuencia de varios hechos delictivos que pueden llegar al rapto del chico, la violación y luego la fotografía", aseguró el comisario en declaraciones a la prensa.
Koleff destacó que "los detenidos son personas de todos los estratos sociales y muchos jóvenes que subían y bajaban fotografías".
"La sociedad debe saber que no es mera tenencia de fotografía sino un delito aberrante. Esto es un negocio millonario donde hay mafias que operan detrás de él", indicó el jefe policial al hablar en la sede de la dependencia que intervino en el caso.
La investigación se había iniciado el año pasado al detectarse que en diversos sitios web, se publicaba e intercambiaba gran cantidad de material pornográfico, en el que se exhibía a menores de edad desnudos, mostrando sus genitales, víctimas de aberrantes abusos sexuales y violaciones.
La complejidad de la investigación determinó que la misma se extendiera en el tiempo y que personal especializado se abocara a las tareas técnicas con el fin de determinar los lugares físicos desde los cuales se producían las conexiones a internet que permitían la publicación y el intercambio del material pedófilo.
Los voceros policiales consultados destacaron que estas tareas demandaron especial atención ya que Internet "ofrece anonimato a los autores de estos aberrantes delitos, permitiéndoles de este modo cierta impunidad, hasta ser detectados por la labor policial".
Los pesquisas destacaron que los usuarios de Internet se valen de "nick name" (apodos) ficticios, cuentas de correo anónimas, gratuitas y remotas para ofrecer sus fotos, todo lo cual dificulta la labor investigativa.
De todos modos, a pesar de estas trabas, se logró identificar los lugares de procedencia y reunida la prueba necesaria, el juzgado que interviene en el hecho libró las respectivas órdenes de allanamiento, con el objeto de desarticular esta banda de pedófilos.
En los procedimientos se secuestró gran cantidad de computadoras de última generación, aptas para transmitir y almacenar importantes volúmenes de imágenes digitalizadas (filmaciones, fotografías y videos) con "escalofriantes escenas de alto contenido sexual protagonizadas por niños de ambos sexos -incluso bebés-, en las que se hacía participar a otros menores y también participaban adultos en forma activa y pasiva".
En todas las diligencias ordenadas por la autoridad judicial, se procedió a la identificación de los poseedores de estos elementos, incautándose más de 10 mil imágenes de pornografía infantil y videos con las características mencionadas.
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