El ex militar Julián Corres, acusado por supuestas violaciones a los derechos humanos, fue finalmente detenido ayer luego de estar prófugo de la Justicia por tres semanas. Corres se había fugado de una cárcel en la ciudad de Bahía Blanca, y ayer fue encontrado en la casa de su madre en Villa Constitución, Santa Fe.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La operación fue comandada por efectivos de Interpol que en los primeros días de este mes habían enviado una alerta roja a 186 países (el de mayor importancia) para buscarlo.
«El trabajo de investigación lo hicieron de manera conjunta la Policía de Seguridad Aeroportuaria e Interpol, que fue la que concretó la detención», confirmó el fiscal federal de Bahía Blanca Hugo Cañón.
Cañón aseguró además que «no hubo inconvenientes» en el momento de la detención y que el ex militar no opuso ningún tipo de resistencias.
La tarea de la detención estuvo a cargo del mismo grupo de policías internacionales que lo había detenido en su primera fuga.
Ahora el juez federal de turno deberá tomar la decisión de los pasos a seguir con Corres, aunque se espera el traslado a la ciudad bonaerense debido a que la causa «está a punto de ser elevada a juicio oral y público».
Luego de la detención del ex militar se decidió trasladar a Corres a una celda de Marcos Paz, por lo cual, en línea con lo que se viene haciendo con los acusados por presuntos delitos de lesa humanidad, se lo terminó llevando a una cárcel común.
Corres está acusado de presunta privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos, desaparición de personas y «aplicar la picana eléctrica en La Escuelita, de Bahía Blanca», según detalló Cañón.
Además, al ex militar, que se fugó en julio de la Delegación Bahía Blanca de la Policía Federal, se lo acusa de haber sido supuestamente «chofer y jefe de grupos operativos» encargados del secuestro de personas.
Huida
Corres se fugó de la cárcel el 26 de julio pasado, alrededor de las seis, luego de pedir permiso para ir al baño, aunque sus carceleros se dieron cuenta de que no estaba en su celda recién a las ocho.
Desde entonces se montó un intenso operativo de seguridad para su detención e incluso el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos ofreció una recompensa de 150 mil pesos para quien aportara información sobre el ex teniente coronel.
En el marco de la causa, fueron detenidos dos jefes de la Policía Federal de la localidad bonaerense, y la ministra de Defensa, Nilda Garré, pasó a disponibilidad a nueve efectivos policiales y a un jefe del Ejército, bajo la sospecha de haber colaborado con la fuga de Corres.
Dejá tu comentario