La falta de mantenimiento de los edificios porteños se acentuó después de la devaluación, cuando se agotaron los fondos de reserva para tareas de reparación físicas ( estructura) y funcionales ( arquitectura) periódicas por la morosidad en el pago de las expensas (tenía que cubrirse a los incumplidores).
Hoy, la Capital Federal tiene un tono gris: son pocas las fachadas que se pintan. Falta cuidado y modernización. Peor aun se encuentran las estructuras internas de las propiedades que no se mantienen ni reparan.
La situación de riesgo afectamás a los muchos edificios antiguos que hay en la Ciudad. Un informe de la
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