Una imagen reciente tomada a fines de junio por el satélite europeo Sentinel-2, del programa Copernicus, muestra de forma clara el retroceso del glaciar Perito Moreno en comparación con cómo lucía en 2016. Esta captura confirma visualmente lo que los científicos venían documentando desde hace años. De hecho, investigaciones basadas en tres décadas de monitoreo espacial revelan que el coloso de hielo registró recientemente una pérdida histórica de casi 385 metros en un solo año, marcando su mayor retroceso en casi tres décadas.
El declive de este gigante no es un evento aislado, sino la aceleración de un proceso continuo. En los últimos años, la masa helada cedió más de 800 metros de su frente, acumulando una pérdida de tres kilómetros cuadrados de superficie en el último cuarto de siglo.
Los especialistas señalan que este preocupante retroceso responde al colapso de la barrera natural que solía mantener el equilibrio de la estructura, sumado al impacto directo de la crisis climática global.
El satélite Sentinel-2 del programa Copernicus capturó el frente de hielo del glaciar Perito Moreno.
El impacto global del cambio climático en los glaciares
La situación del Perito Moreno se alinea con las graves advertencias de las Naciones Unidas (ONU) sobre el ritmo inédito de derretimiento de los glaciares en todo el planeta, impulsado por el calentamiento de la atmósfera que provocan las emisiones de gases de efecto invernadero.
Este fenómeno trasciende la pérdida de un paisaje emblemático: amenaza directamente el suministro de agua dulce de millones de personas y acelera el incremento del nivel de los océanos.
Por eso, la imagen satelital de Copernicus adquiere un valor que supera lo meramente ilustrativo, convirtiéndose en el reflejo visible y contundente de décadas de datos científicos que hoy se pueden constatar con un solo golpe de vista desde el espacio.