El suicidio en la Argentina registró un aumento sostenido de un 80% en los últimos diez años, de acuerdo a un conteo del Ministerio de Seguridad Nacional. A su vez, otro dato inquietante es que los casos superaron a las muertes violentas por vialidad u homicidios dolosos desde 2023. Especialistas en salud mental y políticas públicas señalaron a Ámbito su preocupación por la necesidad de articular estadísticas y recabar números oficiales de manera clara.
Los suicidios aumentaron un 80% en la última década y desde 2023 son la principal causa de muerte violenta
Los casos registran un ascenso ininterrumpido desde la pandemia y del 2024 al 2025 se dio un salto del más del 20%. Diversas voces llaman al trabajo articulado entre dependencias y a consultar registros extraoficiales.
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Los suicidios aumentaron en la última década y desde 2020 un quiebre llevó a superar los 3.200 casos año a año, hasta llegar a más de 5.000 en 2025.
Por otro lado, la Facultad de Psicología de la UBA recalcó que en sus relevamientos ve tendencias mantenidas en el tiempo en ciertas afecciones, entre ellas riesgo suicida, y dificultades para gestionar problemáticas vinculadas a la salud mental.
Los suicidios aumentaron en los últimos 10 años en la Argentina
El Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) elaboró un análisis que consideró a los suicidios registrados entre 2016 y 2025: mientras en la primera fecha los casos anuales nacionales fueron de 2.897, en el último año el salto llegó a 5.209. En ese período, un gráfico indicó cómo año a año la cifra -aunque con pequeños altibajo antes de la pandemia- fue en aumento hasta acumular 2.312 muertes nuevas. Ese ascenso arrojó un aumento del 79,8% desde el año de partida.
A su vez, el mismo gráfico comparó a los tipos de muerte violenta por año y evidenció que, tras la fluctuación por debajo de los 3.900 casos hasta el 2020, el suicidio comenzó a ascender desde entonces y los casos incluso dieron un salto del 22% desde 2024 (4.249) a 2025. Por último, el análisis reveló otro dato alarmante: las cifras superan a las víctimas viales y de homicidios dolosos desde 2023. Así, estos dos tipos de desenlace demostraron una baja, mientras los suicidios siguieron en aumento.
Por último, un SNIC anterior, que agrupa casos entre el 2017 y 2024 a nivel país, señaló que el suicidio es "desde 2023 la principal causa de muerte violenta en el país, representando el 41,7% de los casos en 2024".
El psiquiatra Fernando Buconic (MN. 110.457) sostuvo que si bien desde 2023 es obligatorio en la Argentina notificar los intentos de suicidio en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS), "en la práctica esto no se cumple de manera efectiva, por lo que las cifras oficiales están fuertemente subestimadas". Así, el especialista aportó que "un dato crucial a nivel local es el subregistro" y subrayó la necesidad de contrastar con datos globales.
En esa línea, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) agrupó los casos de suicidios en el continente americano, entre el período de 2000-2021, en cinco quintiles. Solo en el último año analizado, los países que lideraron el registro, ubicados en el quintil 5 (entre 9 y 27 muertes, según el caso, por 100.000 habitantes) fueron Guyana, Suriname, Uruguay, EEUU, Trinidad y Tobago, Haití y Cuba.
En el conteo, la Argentina se ubicó durante los 21 años analizados en el quintil 4, que abordó entre 7 y 9 casos cada 100.000 personas. Dentro de este grupo, solo en 2021 ocupó el cuarto lugar, con 7.8 muertes, detrás de Venezuela, Canadá y El Salvador; para ese mismo año, el SNIC 2025 indicó que la tasa por esa cantidad de habitantes fue de 8,7.
Por su parte, la directora de Bienestar Compartido en Fundar, María Migliore, advirtió que "no existen registros no estatales con capacidad de producir series estadísticas confiables" mientras que entidades paralelas, -como las ONGs, los observatorios universitarios y las líneas de crisis- "miden fenómenos distintos para entender la complejidad del tema, pero no son comparables con los datos oficiales".
En esa línea, la politóloga subrayó la existencia de tres registros oficiales "que coexisten sin articulación sistemática" y miden diversos fenómenos:
- El propio SNIC
- Dirección de Estadísticas e Información de la Salud, del Ministerio de Salud (DEIS)
- Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, también Salud (SNVS)
En cuanto al SNIC, el más citado comúnmente, advirtió que "capta suicidios consumados a partir de sumarios policiales", o sea que sin mediación policial "el caso no existe para el sistema".
Los indicadores estables en el tiempo, la alerta donde hay que poner el ojo
El Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la UBA releva información de la sociedad argentina sobre un amplio abanico de temáticas y problemáticas psico-sociales. El profesor, y secretario de investigación de la casa de estudios, Martín Echevers, sostuvo que desde el OPSA observan "tendencias relativamente estables en indicadores de ansiedad, depresión, malestar psicológico y riesgo suicida".
En sus palabras, este fenómeno ya era visible antes de la pandemia "pero la emergencia sanitaria y los períodos de aislamiento afectaron dimensiones centrales de la vida", como los vínculos sociales. En consecuencia, se produjo la llamada "ola de salud mental", que se sigue viendo años después, particularmente entre adolescentes y adultos jóvenes.
En su último balance nacional, llamado "Relevamiento del estado psicológico de la población argentina", encontraron que el 52% de los participantes atraviesa una crisis vital y el 36,37% una económica. Así, Echevers subrayó: "No estamos observando únicamente más trastornos mentales, sino mayores dificultades para regular el malestar, tolerar la incertidumbre y proyectar el futuro".
Como contexto para estas tendencias, Migliore explicó que el suicidio es "una problemática multicausal, por lo que hay que ser muy cuidadosos a la hora de interpretarla". Entre las cuentas pendientes para abordarlo, la politóloga recalcó a los "factores protectores" como la posibilidad de pedir ayuda a tiempo, las redes familiares y comunitarias, la integración en espacios educativos/deportivos/culturales y el acceso oportuno a servicios de salud mental".
En caso de una crisis emocional de cualquier tipo o una situación a la que no se le encuentra salida, se debe comunicar telefónicamente al 135 (línea gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires), (011) 5275-1135 o 0800 345 1435. El llamado es personal, confidencial y anónimo.
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