Un joven de 32 años resultó herido de gravedad al estallarle ayer una bomba que llegó a su casa oculta en una encomienda del Correo Argentino, en la localidad bonaerense de Haedo, informaron fuentes policiales.
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La encomienda iba dirigida a Martín Luvinsky, hermano del herido, identificado como Sebastián, de profesión bioquímico, según confirmó la familia.
El destinatario se dedica a la comercialización de instrumental médico en laboratorios y clínicas.
Como remitente de la encomienda figuraba "un laboratorio con nombre en inglés", según detalló Daniel, otro de los hermanos de la víctima.
Las especulaciones que aparecieron a poco de conocerse este hecho, provocaron que muchas versiones vincularan lo sucedido en Haedo con el triple crimen de General Rodríguez y el tráfico ilegal de efedrina que se descubrió a ráíz de ese hecho, pero la policía descarta por el momento algún punto en común.
El hecho se registró ayer en la vivienda ubicada en la calle Juan B. Justo 283, en Haedo, aunque la encomienda fue dejada ayer y la madre del destinatario fue quien la ingresó a la casa.
Sin embargo, Sebastián -quien trabaja para la empresa de informática Hewlett Packard- vio el paquete y llamó a su hermano para comunicarle que tenía ese envío en la casa.
El bioquímico le dijo a su hermano que abriera el paquete, pero al hacerlo, estalló una bomba de fabricación casera con gran potencia, que le provocó serias heridas en las manos y la cara.
El herido debió ser trasladado de urgencia a una clínica de la zona, donde se teme por las consecuencias que puede sufrir el joven en su mano afectada.
"Es raro que hayan dejado el paquete en la puerta de casa, sin que nadie firmara ningún remito", explicó Daniel, hermano de la víctima, quien agregó que le pedirá al juez custodia para su familia.
El joven sostuvo que su hermano tiene la mano derecha muy comprometida, y los médicos están evaluando si la onda expansiva dañó algún órgano interno.
La familia Luvinsky vive en Haedo, y está compuesta por cuatro hermanos -Daniel, Nicolás, Sebastián y Martín- y la madre de éstos.
"El que abrió el paquete no tiene nada que ver con el que iba dirigido", expresó Daniel a la prensa.
En tanto, los responsables de la investigación indicaron que el artefacto que se hizo accionar era "muy potente", pero agregaron que "aún no se puede determinar el grado que tenía el aparato".
La víctima abrió el paquete en su escritorio, y además de sufrir él lesiones en partes de su cuerpo, la onda expansiva provocó daños materiales como la rotura de vidrios y madera de una ventana.
"Por el momento no tenemos ningún elemento que vincule esta causa con el crimen de General Rodríguez, ni de otro hecho", indicó un jefe policial a la prensa.
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