La muestra se titula: "Egipto. Tesoros enterrados"
Los monumentos y tesoros de legendarias ciudades egipcias sumergidas en el mar, la antigua Alejandría, Heracleion (o Thonis) y Canope, descubiertos por el arqueólogo francés Franck Goddio, se exponen por primera vez fuera de Egipto en el Martin Gropius Bau de Berlín.
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"Egipto. Tesoros enterrados", se titula la muestra que se abre mañana y se extenderá hasta el próximo 4 de septiembre.
La exposición presenta 500 piezas arqueológicas, una ínfima parte de los restos descubiertos en el mar frente a las costas egipcias, en el golfo de Abukir, desde 1996 por el científico francés.
"Se trata de un descubrimiento arqueológico sensacional, equivalente al de Pompeya", estimó Gereon Sievernich, director del centro de exposiciones Martin Gropius Bau de la capital alemana, donde la muestra fue inaugurada el jueves por los presidentes de Alemania y de Egipto, Horst Koehler y Hosni Mubarak.
Entre las piezas expuestas figura la mayor estatua que se haya encontrado jamás en Egipto del dios del Nilo y la fertilidad, Hapi, que tiene una antigüedad de unos 2.300 años.
El monumento rivaliza con colosales esculturas en granito rojo de más de cinco metros de altura, completas aunque quebradas en su estructura y que representan a un rey y a una reina.
Entre los ricos testimonios de estas civilizaciones del delta del Nilo, caracterizadas por la mezcla de culturas, se exhiben una escultura que representa la cabeza de Serapis, el dios (griego-egipcio) sanador y de los muertos, cuyos atributos fueron tomados de Osiris y de Zeus, y varios bustos de Isis y de su hijo Horus (o Harpócrates, nombre con el cual fue venerado en el mundo grecorromano).
Entre las piezas de oro y de cerámica descubiertas en el fondo del mar figuran joyas y vasijas, algunas de ellas intactas, una esfinge de Nectanebo II, faraón de la XXX dinastía (359-341 AC), y el calendario astrológico más antiguo de Egipto.
Los descubrimientos y la extracción de los monumentos hacia la superficie se realizaron durante miles de horas de inmersión de arqueólogos y buzos, y generarán materia para futuros estudios científicos e históricos.
"De la antigua Alejandría, de Heracleion (Thonis en egipcio) y de Canope sólo se tenían informaciones históricas de su existencia", dijo a la AFP Franck Goddio, de 58 años, presidente y fundador del Instituto Europeo de Arqueología Submarina. "Pero ahora por primera vez han salido a la luz testimonios palpables de su esplendor".
Las tres ciudades fueron sepultadas por terremotos, maremotos o por las crecientes del Nilo en distintos períodos históricos.
Canope, por ejemplo, era famosa en la antigüedad en el delta del Nilo por sus templos. El dedicado a Serapis inspiró algunas partes de la villa Adriana, y los vasos característicos del recinto consagrado a Osiris originaron la denominación de vaso canope.
"Se hicieron prospecciones electrónicas tanto en el lugar del Portus Magnus de Alejandría como en la bahía de Abukir", explicó Goddio.
Utilizando técnicas e instrumentos geofísicos muy refinados, entre ellos un magnetómetro de resonancia magnética nuclear desarrollado por la Comisión francesa de Energía Atómica (CEA), el equipo de Goddio logró convertir en "realidad topográfica e incluso física" estas ciudades perdidas de Egipto.
Ahora se puede afirmar con exactitud que "el puerto antiguo de Alejandría se extendía sobre 600 hectáreas, que la ciudad de Heracleion, descubierta a siete kilómetros en el mar, se extendía sobre una superficie de más de un kilómetro cuadrado, y que la parte oriental de Canope, descubierta bajo el agua, se extendía sobre 500 metros cuadrados", según Goddio.
También fue desvelado otro misterio: Heracleion (en griego) y Thonis (en egipcio) son la misma ciudad, como lo indican inscripciones bilingües, en jeroglíficos y en griego, grabadas en una estela de granito negro de 18 toneladas y más de seis metros de altura, intacta, recuperada en Heracleion.
"El barrio portuario de Alejandría muestra la inteligencia y los conocimientos en materia de ingeniería y el sentido artístico de la época", señaló el apasionado arqueólogo marino francés.
La exposición, que retrata 1.500 años de la historia del antiguo Egipto, desde el 700 AC hasta el 800 DC, con los períodos de las últimas dinastías faraónicas, los Tolomeo, los romanos, la influencia cristiana y el comienzo del reino islámico, será presentada en el Grand Palais de París desde el próximo 8 de diciembre.
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