Los lagos de Palermo, Parque Chacabuco, plazas y espacios al aire libre son el punto de reunión de los jóvenes los fines de semana. Lo cierto es que los vecinos denuncian que desde que arrancaron los días de calor se incrementaron los encuentros con alcohol, música alta y que muchas veces terminan con botellas rotas y peleas entre bandas. “Recibimos denuncias, la mayoría de las veces la Policía se acerca y les pide que se retiren y no pasa a mayores”, explicaron fuentes del Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires.
Y si bien algunos vecinos deciden llamar a la Policía, la mayoría prefiere no hacer la denuncia. Desde la línea al 147 aseguraron que “no entraron denuncias por fiestas en espacio público. En la categoría por violación de cuarentena entraron por fiestas en casas y departamentos, pero nada en espacio público”, indicaron. Sin embargo, desde el Ministerio de Seguridad no desconocieron la problemática aunque aseguraron que por ahora no hay operativos antifiestas.
“Todos los fines de semana el parque amanece con botellas rotas. Además, los edificios que están ubicados frente al parque escuchan música hasta tarde y siempre se desencadena en una pelea. Cada semana que pasa es peor”, denunció a este diario una comerciante del barrio Parque Chacabuco ubicada justo en frente del pulmón verde. “No desconocemos la problemática, lo cierto es que la gente no se anima a denunciar”, indicaron desde el Ministerio porteño.
La falta de boliches y la llegada del calor es la combinación perfecta para que los jóvenes usen los espacios al aire libre para organizar fiestas. “En general son juntadas numerosas, pero no fiestas de 1.000 personas. Cuando se les pide que se retiren, normalmente no hay inconvenientes y se disipan. Muchas veces vuelven a reunirse a los pocos minutos”, reconocieron desde el Ministerio de Seguridad de la Ciudad.
Si bien desde el Gobierno porteño indicaron que se trata de una problemática que crece semana a semana, por el momento aseguraron que no están diagramando ningún espacio al aire libre para que funcione como boliche en donde estén garantizados los protocolos de seguridad y se controle el consumo de alcohol sobre todo en los menores de edad. “Estamos atentos, pero por ahora no creemos que se trate de un problema ya que no registramos un récord de denuncias”, indicaron.
El sábado pasado una fiesta clandestina se registró en los bosques de Palermo, frente al Planetario. Sin barbijo, ni respetando el distanciamiento social, los jóvenes compartieron botellas y vasos. Según la Policía de la Ciudad, hubo menos de 1.000 personas que se disiparon al ver a los efectivos arribar al lugar. La convocatoria se había realizado a través de las redes sociales.
Dejá tu comentario