En las rutas argentinas, los cruces suelen ser puntos de riesgo donde se producen numerosos accidentes. Tradicionalmente, las soluciones para organizar el tránsito han sido las rotondas (económicas y fáciles de implementar) o, en casos más complejos, los puentes. Sin embargo, estas alternativas no siempre resultan prácticas en autovías y autopistas, donde se necesita fluidez y seguridad a gran velocidad.
¿Fin de las rotondas? El modelo de intersección que gana espacio en las rutas de EEUU
Ante esta problemática, en Estados Unidos y algunos países europeos comenzó a implementarse un modelo de intersección llamado RCUT (Restricted Crossing U-Turn), que plantea un rediseño total de cómo se gestionan los cruces. En lugar de permitir giros directos o cruces perpendiculares, los vehículos que vienen de caminos secundarios deben girar primero a la derecha, avanzar unos cientos de metros y recién allí realizar un retorno en U para incorporarse a la ruta en la dirección deseada.
La clave del RCUT es que elimina dos maniobras críticas: los giros a la izquierda y los cruces en “T”, responsables de algunos de los choques más graves. De acuerdo con la Federal Highway Administration, este esquema puede reducir hasta un 70% los accidentes con heridos en las intersecciones donde se aplica.
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La clave del RCUT es que elimina dos maniobras críticas: los giros a la izquierda y los cruces en “T”, responsables de algunos de los choques más graves.
Aunque en la Argentina existen variantes parecidas, su diseño aún no logra replicar las ventajas del RCUT. Su incorporación requeriría inversión, señalización clara y un fuerte componente educativo, pero podría convertirse en una alternativa real para mejorar la seguridad vial.
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