El fiscal Alejandro Varela, quien llevó adelante el pedido de detención del sacerdote Julio César Grassi, aseguró que con la decisión del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 1 de Morón de detenerlo, "se empieza a aplicar la ley".
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"Nos costó años llegar a esto, pero se le hicieron lugar a los planteos. Entiendo que se empieza a aplicar la ley. Pedí que seamos todos iguales ante la ley y que no haya fueros especiales para nadie. Entiendo que se cierra una etapa", argumentó el fiscal en declaraciones a la prensa.
Varela indicó que se va "conforme" con los resuelto por los jueces, y señaló que en principio Grassi deberá permanecer en prisión algo más de 14 años, dado que solo pasó "cerca de 90 días" detenido, según indicó el propio creador de la Fundación Felices los Niños.
Incluso el funcionario judicial señaló que el fallo le da un "poco de oxígeno" a las víctimas, tras darse a conocer la denuncia, en un hecho ocurrido hace más de 10 años.
Varela comentó que en esta ocasión reeditaron planteos que habían hecho en el 2009, y solo calificó a la "suerte" el hecho de que esta vez sus peticiones tuvieran buena recepción y Grassi debe volver a la cárcel.
"Reeditamos planteos que teníamos desde el 2009 y esta vez tuvimos suerte", agregó Varela, al tiempo que recordó que él no estuvo en la parte instructoria de la causa, sino que llevó adelante el juicio oral y público, que lo condenó a 15 años de prisión por "abuso sexual y corrupción de menores agravado".
Además, el fiscal de Morón se mostró escéptico sobre si Grassi puede recurrir a la Corte Suprema de la Nación, como pretende su defensa, dado que a su criterio no tiene argumentación para que sea considerado.
A su criterio, lo que hizo Grassi y su defensa durante todo este período fue "una ingeniería de obstaculización", y agregó que si bien el imputado puede defenderse, debe haber "una lealtad procesal".
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