Un fiscal de instrucción le solicitó a una jueza que envíe a juicio oral al anciano que en marzo de 2008 atropelló y mató a un peatón y le provocó heridas a otras tres personas en el barrio de Flores, cuando conducía su automóvil con caja de cambios especial para discapacitados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se trata del fiscal César Augusto Troncoso, quien imputó a Oscar Pedro Perona (83) "los delitos de homicidio culposo agravado por haber sido ocasionado por la conducción imprudente de un vehículo automotor, en concurso real con lesiones culposas -tres hechos-".
Ahora, la jueza Fabiana Palmaghini deberá decidir si da por finalizada la etapa de instrucción y hace lugar al pedido del fiscal.
En el dictamen, el fiscal señaló que los forenses analizaron al imputado y establecieron que "el examen de sus facultades mentales no arroja elementos patológicos, aunque sí cabe destacar cierto grado de labilidad e incontinencia afectiva... concluyendo que las facultades mentales se encuadran dentro de la normalidad jurídica".
Troncoso destacó que Perona "asumía todas las responsabilidades y riesgos" de manejar un vehículo, aunque se mostró "sorprendido" de que ni el organismo que otorga las licencias de conducir ni los familiares del imputado, lo disuadieran de hacerlo, considerando su avanzada edad y el accidente cerebrovascular que sufrió.
No obstante, el fiscal recordó que el imputado "en todo momento trató de mejorar su situación, asegurando que era hostigado con razón" por los testigos del hecho y que "era el auto quien manejaba la situación".
Según el fiscal, Perona actuó con "imprudencia, negligencia e impericia en su arte o profesión" y provocó la muerte de Gennarino Testa y lesiones en Nélida Vie, Marco Raúl Buono y Susana Olivera.
El hecho ocurrió el 17 de marzo de 2008 cuando el anciano conducía su auto Subaru Legacy que estaba acondicionado para discapacitados y se hallaba acompañado por uno de sus hijos.
Según determinaron los investigadores, el hombre se había dirigido a Culpina y Rivadavia a realizar un trámite administrativo, por lo que pensaba dejar estacionado su auto sobre la avenida Rivadavia.
Los pesquisas determinaron que imprevistamente, Perona arrancó el auto en reversa a gran velocidad, arrastró lo que encontró a su paso y lesionó a una de las víctimas.
El hijo de Perona logró detener el motor y ambos bajaron del rodado: el hijo del imputado se dirigió a constatar el estado de Nélida Vie, mientras su padre discutía con algunos transeúntes, "quienes le recriminaban su accionar".
Según el fiscal, lo que hizo el imputado fue "encender el motor y haciendo chillar los neumáticos, salir a toda velocidad marcha atrás, ascendiendo nuevamente a la vereda, embistiendo a su paso, mesas y sillas, pertenecientes al restaurante "Staff" de Rivadavia 7186, y a varias personas, entre ellas Marco Raúl Buono y Susana Olivera, a quienes lesionó como así también a Gennarino Testa, quien cayó delante del Subaru".
"Luego de esto se detuvo en su andar y nuevamente arrancó marcha adelante a toda velocidad, atropellando a otros transeúntes y pasando por encima con la rueda delantera derecha a Testa, quien quedó debajo del auto y resultó arrastrado más de 70 metros", añadió Troncoso.
Testa murió a raíz de las gravísimas heridas, mientras que "Buono, sufrió politraumatismo y traumatismo de cráneo sin pérdida de conocimiento, Nélida Vie politraumatismo y traumatismo en rodilla derecha y Susana Clara Olivera, politraumatismo y fractura de húmero y peroné derecho".