El mundo islámico multiplicó los llamados a boicotear a Francia tras las caricaturas de Mahoma

Información General

El presidente de Turquía criticó con dureza a Emmanuel Macron por defender la libertad de expresión y llamó a "contraatacar". Decenas de países como Kuwait, Qatar, Jordania, Pakistán dejaron de vender productos franceses.

La decisión francesa de defender la libertad de expresión, incluso mediante la publicación de caricaturas de Mahoma, como las que le costaron la vida a un profesor por haberlas mostrado en clase, desencadenó una ola de furia que no cede en el mundo islámico, que contraataca con amenazas y llamados a boicotear los productos franceses.

Este lunes, el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, criticó con dureza al presidente francés, Emmanuel Macron, y estuvo entre los primeros en reclamar el boicot. El martes, un vocero de la Comisión Europea le respondió que esa decisión "alejará aún más a Turquía de la Unión Europea".

"Los acuerdos de la Unión Europea con Turquía prevén el libre intercambio de mercadería y deben ser respetados", precisó el vocero.

Pero el mundo musulmán se pone del lado de Erdoğan y multiplica el llamado al boicot para protestar por la defensa pública de Macron a la publicación de las viñetas de Mahoma, que son blasfemas para el Islam.

En Kuwait, una cadena no gubernamental de hipermercados afirmó que más de 50 de sus puntos de venta planificaron boicotear los productos franceses. Una campaña igual está en curso en Jordania, donde algunos locales de alimentos colgaron carteles donde declaran no vender productos franceses.

En Qatar también varios negocios están haciendo lo mismo, incluyendo la cadena de supermercados Al Meera, que tiene más de 50 filiales en el país árabe. La Universidad de Qatar anunció asimismo que postergó en forma indefinida la Semana de la Cultura Francesa.

Por su parte en Pakistán, los talibanes fueron más lejos y dijeron "apreciar el boicot de productos franceses de parte de los musulmanes oprimidos", pero "no es suficiente: los blasfemos deberían sufrir consecuencias. La comunidad islámica demostrará su lealtad al profeta".

Lo declaró el vocero del Tehrik Taliban Pakistan (TTP), Muhammad Khorasani, en un mensaje de WhatsApp a ANSA, donde condenó la publicación de las viñetas sobre Mahoma y sostuvo que Macron "superó todo límite desafiando el credo de la comunidad islámica".

Decenas de miles de manifestantes en Bangladesh se sumaron a la protesta pidiendo el boicot y quemando una efigie de Macron. La policía estimó que fueron más de 40.000 los participantes en la marcha, convocada por un partido islámico y frenada antes de poder acercarse a la embajada francesa en Dhaka.

El Consejo Musulmán de Ancianos, con sede en Abu Dhabi, anunció al mismo tiempo su intención de perseguir a Charlie Hebdo y a "todo el que ofenda al Islam", mientras Francia defiende la libertad de publicar las caricaturas sobre Mahoma.

El Consejo, que reúne a dignatarios musulmanes de varios países, "decidió constituir un comité de juristas internacionales para intentar una causa contra el semanario Charlie Hebdo", afirma un tuit publicado en la cuenta de la institución sunnita Al-Azhar, con sede en El Cairo.

El organismo musulmán también "rechazó con fuerza el uso de la libertad de expresión como pretexto para atacar al profeta Mahoma".

En el plano político, el ministerio de Exteriores iraní convocó hoy al encargado de Negocios de París en Teherán, Florent Aydalot, para protestar contra la "insistencia" de las autoridades francesas en el apoyo a la publicación de las viñetas sobre el profeta Mahoma.

"París usa la libertad de expresión para fomentar la islamofobia e inyectar odio en el mundo", declaró.

La Unión de Comunidades Islámicas Italianas, por su parte, dijo que la "ofensa a la figura del Profeta es un acto incalificable", y por eso "la reacción del Estado francés es ofensiva y discriminatoria", aunque también condenó la "monstruosa decapitación del profesor Samuel Paty".

Sin embargo, Macron sumó también algunos apoyos. Israel rechazó "con desprecio" la comparación que hizo Erdogan entre la lucha contra el extremismo islámico en Francia y la política de los nazis hacia los judíos antes de la Segunda Guerra Mundial.

Los llamados al boicot, dijo Lior Hayat, portavoz del ministerio de Exteriores israelí, "representan una cínica explotación política de la libertad de expresión que fomenta el odio, así como ocurre con los llamados hipócritas al boicot de Israel".

Dejá tu comentario