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En un escueto comunicado, Trabajo confirmó que hoy decidió sancionar a la ATE ante "las reiteradas violaciones de las guardias mínimas para garantizar la prestación de la salud y por los hechos que obstaculizaron a los inspectores laborales en el control del cumplimiento de los servicios esenciales".
Las fuentes de Trabajo indicaron que las sanciones decididas hoy consisten en multas, aunque no trascendieron los montos, en el marco de un nuevo paro de actividades de 72 horas dispuesto por los trabajadores a partir de las 7 de mañana.
Una asamblea del personal no médico, que lidera el delegado Gustavo Lerer, determinó hoy la iniciación de una nueva protesta desde mañana en reclamo de un básico de 1.800 pesos, el inmediato adelanto de otros 600, el pago del 2 por ciento por año de antigüedad y una jornada laboral de 6 horas, entre otras demandas.
Sin embargo, los sindicalistas aclararon que la huelga será de 72 y no de 96 horas, tal como estaba previsto, lo que destacaron como un gesto de "flexibilidad y predisposición", a la vez que subrayaron que los trabajadores están "abiertos al diálogo".
Lerer denunció nuevamente lo que consideró como "la absoluta ausencia de respuestas satisfactorias" a las exigencias salariales del personal, que iniciará la huelga a las 7 de mañana y, de no mediar una solución, la proseguirá hasta el viernes.
El titular del Consejo de Administración del Garrahan, Alberto Goldberg, indicó hoy que la propuesta de aumento fue "mejor" que la recibida por otros gremios y afirmó que el sector que ratificó el paro "quedó aislado", ya que "la protesta es política", por lo que convocó al personal a "la reflexión y a pensar si no le está haciendo el juego a los intereses de los dirigentes" gremiales.
El funcionario reclamó que "nos sentemos a hallar soluciones"; subrayó que la ATE porteña consideró "buena" la propuesta (consistente en un incremento del 20 por ciento sobre los básicos) y opinó que "no existen motivos claros para continuar los paros".
Goldberg explicó que durante las protestas "se incumplieron la totalidad de las normas vigentes para una entidad de la salud" y detalló que el conflicto "está dejando el matiz laboral reivindicatorio para pasar a tener un cariz netamente político".
El viernes último los trabajadores concluyeron con la aplicación de una huelga de 72 horas y decidieron un cuarto intermedio hasta hoy para posibilitar que las autoridades gubernamentales realizaran una oferta salarial "satisfactoria".
La ATE fue el único de los cuatro sindicatos que tienen radio de actuación en el Garrahan que no aceptó la propuesta oficial de incrementar los básicos en un 20 por ciento por "insuficiente".
Los gremios que ya firmaron son la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Asociación de Profesionales y el Sindicato Unico de Trabajadores y Empleados de la Ciudad de Buenos Aires (SUTECBA), cuyos dirigentes evaluarán otros reclamos "a futuro".
Lerer evaluó que las declaraciones del ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, respecto de la marcha del conflicto en el centro de salud pediátrico constituyeron "una amenaza".
El funcionario explicó que las autoridades del Consejo de Administración del Garrahan presentaron una denuncia contra los trabajadores estatales por "sabotaje", ratificó las acusaciones en el sentido de que los huelguistas ejercen un "activismo político" disfrazado de "reclamos sindicales" y fue taxativo al señalar que "no habrá una nueva oferta salarial" por parte del gobierno.
Lerer confirmó que el miércoles próximo se realizará un acto de "solidaridad" con los trabajadores del Garrahan frente a las puertas del establecimiento, en Combate de los Pozos y Avenida Juan de Garay, al que asistirán dirigentes de organizaciones sociales y el cuerpo de delegados de diversos sindicatos.
En otro orden, el ex titular del Instituto Argentino contra la Discriminación (INADI), Víctor Ramos, presentó hoy un recurso judicial ante la magistrada federal María Servini de Cubría para que en el centro pediátrico "se ordene la suspensión de asambleas, los ruidos de protesta y las manifestaciones del personal".
El Garrahan "es un nosocomoio que atiende exclusivamente" a infantes, afirmó Ramos en el escrito, y reseñó también que la Convención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los Derechos del Niño alude a gozar de "los más altos niveles logrados en salud y al servicio del tratamiento de enfermedades".
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