Un grupo de presos de la cárcel de Devoto realizó durante cinco horas una medida de protesta con quema de telas y colchones por la puesta en marcha de un sistema de control de visitas mediante la utilización de escáneres, informaron voceros del Servicio Penitenciario Federal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según las fuentes, durante la protesta no se produjeron heridos por parte de los presos ni del personal penitenciario, que contó con el apoyo de efectivos de la Policía Federal que se encargaron de controlar el perímetro del penal ante la posibilidad de que se produjeran fugas.
El reclamo comenzó pasada la medianoche en esa cárcel ubicada en la calle Bermúdez 2600 del barrio de Villa Devoto, cuando los presos reclamaron por la puesta en marcha de un nuevo sistema de control de visitas mediante la utilización de escáneres, similares a los que se utilizan en los aeropuertos.
En un comunicado, el Servicio Penitenciario aseguró que "la protesta no fue generalizada, sino que se focalizó en algunos pabellones del Módulo I, Módulo II, Módulo III y Módulo V".
Además, aclaró que la protesta "consistía en una batucada, la que se llevó a cabo por el lapso de 20 minutos cada una, a las 22, a las cero, a las dos y a las cuatro de la madrugada, mientras que la que estaba prevista para las seis, no se concretó".
"La manifestación consistió en una protesta similar al cacerolazo con el encendido de trozos de tela, las cuales eran arrojadas al exterior de cada lugar de alojamiento para su visualización. Esto no trajo consecuencias respecto a lesiones, heridos ni daños materiales", señala el comunicado de prensa.
Además, el servicio penitenciario negó que hayan existido peleas entre los presos y los guardiacárceles, y aseguró que no se registraron heridos. Con esos escáneres, las autoridades penitenciarias buscan evitar el ingreso por parte de los familiares de todo tipo de metales y objetos prohibidos.
El reclamo se inició por el rechazo por parte de los presos de que comience a funcionar el sistema de escáneres "porque generan consecuencias nocivas para la salud del visitante".
Sin embargo, según el servicio penitenciario, "el sistema de registración constituye una herramienta moderna para el control de ingreso a un establecimiento de seguridad, que permite el acceso ágil, sin demora y no invasivo de las personas (sin contacto físico)".
"Para la utilización de los mismos se cuenta con personal capacitado, protocolo de utilización y las debidas autorizaciones por parte de las autoridades sanitarias pertinentes (área técnica de radiofísica sanitaria del Ministerio de Salud)", dice el comunicado.
Según las fuentes, el sistema de detector de metales, bultos sospechosos y estupefacientes es el mismo que se utiliza en todos los establecimientos federales, como por ejemplo los aeropuertos.
Durante la protesta, se hicieron presentes en el lugar cinco dotaciones de bomberos de los cuarteles de los barrios de Versalles, Flores y Saavedra, como así también varias ambulancias del SAME para trasladar a eventuales heridos.
Sin embargo, las fuentes del Servicio Penitenciario Federal aseguraron que las llamas fueron controladas por los mismos presos y que no se registraron heridos. Familiares y amigos de los presos también se hicieron presentes en la puerta del penal para acompañarlos en su reclamo y para averiguar si se hallaban en buen estado de salud, dijeron las fuentes.
La revuelta concluyó alrededor de las 4.30 de este martes cuando los presos decidieron regresar a sus pabellones. Personal penitenciario realizaba esta mañana una requisa para establecer las condiciones en las que quedaron las celdas en las que se realizaron las quemas de colchones.
Dejá tu comentario