En los últimos años, los incendios se hicieron cada vez más prolíficos. Quizás el más importante es el que azota al Amazonas desde enero de este año, y que consume lentamente el pulmón verde del planeta. En paralelo, también crecen aquellos que son estructurales y que afectan a las zonas urbanas, generándose tanto en las viviendas más humildes como en edificios de vivienda, oficinas, centros comerciales y fabriles.
Hace semanas se viene hablando de la responsabilidad del gobierno brasileño por su desinversión en materia de prevención de incendios forestales en beneficio del desarrollo industrial y urbano. El edificio que se incendió recientemente en Corrientes y Esmeralda es otro ejemplo de un accidente que se podía haber evitado. Y si se podía haber evitado, no es un accidente: es negligencia.
“No sonó la alarma, ni nadie nos avisó del incendio. Escuchamos gritos y bajamos por las escaleras. Cuando nos acercamos al quinto piso, el suelo quemaba. Los extintores estaban vencidos y no había salidas de emergencia“, de esta manera describió un huésped el infierno que tuvo que vivir junto a sus hijas, mientras intentaban escapar del edificio envuelto en llamas ubicado a pocos metros del Obelisco. Tras un intenso operativo, dos mujeres murieron, cuatro personas sufrieron quemaduras de más del 60 por ciento del cuerpo y 112 tuvieron que ser asistidas en el lugar, de las cuales 52 fueron trasladadas a diferentes centros de salud.
Si sumamos los controles cada vez más superficiales a la falta de información de los particulares sobre cómo prevenir incendios y combatirlos una vez desatados, se genera un cóctel peligrosísimo que afecta fundamentalmente a las personas que menos responsabilidad deberían tener en materia de prevención.
Es por ello que desde CEMERA lanzamos la campaña “Al fuego lo combatimos entre todos”, destinada a concientizar a la sociedad sobre cómo colaborar en la prevención de incendios, cómo combatir (en la medida que esté a su alcance) pequeños focos de fuego y conocer las regulaciones en materia de Protección Contra Incendios (PCI) y cómo denunciar irregularidades, para así contribuir de manera solidaria a cuidarnos entre todos de la amenaza del fuego.
Cómo reconocer un espacio seguro y dónde denunciar irregularidades
En materia de Protección Contra Incendios se distinguen sistemas de protección activos y pasivos. Los últimos no intervienen directamente en la extinción del fuego, su objetivo es velar que los daños y pérdidas inherentes a un incendio sean lo menor posible y contemplan desde el diseño arquitectónico para evitar la propagación, recubrimientos resistentes al fuego, pinturas con reacciones extintoras en caso de fuego o morteros ignífugos; pero no son observables a primera vista del ojo no entrenado y sólo son reconocibles mediante una inspección adecuada. Pero también existen los sistemas activos, que son fácilmente observables por todos. Éstos incluyen:
Dispositivos de inicio de alarma o de emergencia real: pueden ser manuales o automáticos (palancas o botones de alarma) que alertan sobre fuego o peligro de fuego.Sistema de bombeo contra incendio: compuesto por mangueras, bombas, válvulas, tuberías y otros componentes acoplados a una fuente de agua. Deben estar en lugares de fácil acceso y ser de manipulación simple para que cualquiera pueda hacer uso de ellos.
- Detectores de humo, CO2 ó temperatura
- Rociadores o sprinklers: generalmente activados por los anteriores.
- Extintores / matafuegos: además de chequear su accesibilidad, debe controlarse permanentemente que estén cargados y no estén vencidos.
- Escaleras de asalto y escaleras extensibles: fundamentales para la labor de los bomberos en combate de incendio o evacuaciones.
Las regulaciones sobre cuáles de todos estos elementos son obligatorios varían en cada jurisdicción y dependen del tipo construcción y su uso, pero debe entenderse que a mayor cantidad de estos elementos estén presentes en los sistemas de PCI, más seguros estamos.
Para denunciar cualquier irregularidad, uno debe cuál es el organismo de control y fiscalización y qué dice al respecto; y si considera que la normativa atenta contra la seguridad, debe denunciarlo al organismo de aplicación del estamento superior. Lo burocrático de estos procesos suele desalentar a los particulares a realizar las denuncias, poniendo en riesgo muchas vidas. Por ello, y en el marco de nuestra campaña, CEMERA recibe denuncias con foros a través de sus perfiles en las redes sociales (@camaracemera en Instagram y Twitter y @cemeracamara en Facebook) y vía mail a info@cemera.org.ar para asesorar a los denunciantes en cómo y dónde canalizar sus reclamos y relevar el nivel de respuesta de los organismos de control.
Maximiliano Wutzke, Presidente de la Cámara Argentina de Protección Contra Incendios (CEMERA) y Presidente de Maxi Seguridad, destaca que la prevención de incendios es tarea de todos. Y para aquellos que se dedican profesionalmente a la prevención y extinción del fuego, en el 1° Congreso Internacional + Exposición CEMERA 2019, que se llevará a cabo los días 6 y 7 de noviembre en el Centro Costa Salguero, podrán encontrar en un mismo espacio una extensa oferta de capacitación en las últimas tendencias en la materia y contactarse directamente con todos los proveedores de la industria. En el marco de CEMERA 2019 se realizará el lanzamiento formal de la campaña Al fuego lo combatimos entre todos.