«Y esto en resumen», explica su burda táctica para Afganistán un general estadounidense en
la sala de guerra, según la visión mordaz de Nick Anderson, en «The Louisville Courier-Journal
». La violencia creciente de la lucha contra el terrorismo provocó ayer la primera queja del
gobierno pro norteamericano de ese país.
Kabul (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, reclamó ayer a EE.UU. un nuevo enfoque en la lucha antiterrorista y evidenció su frustración con la forma en que las tropas extranjeras están combatiendo a la creciente insurgencia talibán.
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Karzai insistió en que hay que frenar «las fuentes» del terrorismo y alegó que su país ya «no puede tolerar» tantas víctimas mortales y tanto « sufrimiento», ante el baño de sangre diario que padece Afganistán.
«No es aceptable para nosotros que, en esta lucha, estén muriendo afganos», apuntó el mandatario en una conferencia de prensa. «Existe la necesidad por parte de la comunidad internacional de un nuevo enfoque en la guerra contra el terrorismo», agregó.
El reclamo del presidente afgano resulta inédito en cuanto a su énfasis, el momento elegido y el tono utilizado, que revelan su creciente frustración por la imposibilidad de atajar la violencia en su país, que ya causó mil muertos en lo que va de año.
En octubre se cumplirán cinco años de la caída del régimen talibán. «Seiscientas personas murieron en las últimas dos semanas en el sur de Afganistán y, aunque en su mayoría eran talibanes, también son hijos de este país», anunció el presidente afgano.
«Hemos tenido suficientes enfrentamientos durante años. Afganistán no debe ser el único sitio donde se luche contra el terrorismo; debemos ir a los lugares donde consiguen el dinero, donde son entrenados y donde logran su motivación», dijo Karzai. «Queremos que esto acabe», concluyó en tono firme.
La situación es la más grave desde el derrocamiento del régimen ultraintegrista y el número de víctimas mortales el más elevado, mientras en el Sur las tropas de la coalición dirigida por Estados Unidos están embarcadas en la Operación Empuje a la Montaña, la más ambiciosa y extensa desde que comenzó la ocupación extranjera.
Video
Ayer mismo, el terrorista egipcio Ayman al-Zawahiri, el número dos de Al-Qaeda, instó «a los musulmanes en Afganistán, en particular en Kabul», a «actuar contra las tropas de los infieles que invaden las tierras de los musulmanes», en un video difundido por la cadena Al-Jazeera.
En respuesta, Karzai dijo que Al-Zawahiri «es primero enemigo de los afganos y después enemigo del resto del mundo», y dijo: «Durante años mató a miles de afganos y después fue a Estados Unidos y destruyó las Torres Gemelas», en alusión a los atentados del 11 de setiembre de 2001.
«Es una de esas personas que nosotros en Afganistán queremos capturar y llevar ante la Justicia» y «alguien que ha causado un gran sufrimiento a los afganos», aseguró.
En ese contexto, se informó ayer que las fuerzas afganas y de la colación mataron a siete presuntos talibanes y otros 10 fueron capturados en una emboscada en la provincia meridional de Uruzgan, al tiempo que cuatro soldados estadounidenses murieron en el nordeste del país.
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