Cuatro hombres absueltos luego de permanecer presos por un doble asesinato que no cometieron aseguraron que fueron vejados en la cárcel, que no pudieron disfrutar de sus familias, y uno de ellos dijo que le frustraron el sueño de viajar a Miami para poner una pizzería.
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Claudio Luna, Carlos Varela y los hermanos Roger y Matías Acuña relataron que las detenciones que sufrieron les arruinaron la vida y acusaron a la Policía, a un fiscal y a un juez de La Matanza de haberles armado la causa en su contra. Luna admitió que en la cárcel sufrió toda clase de vejámenes y contó que al momento de ser detenido tenía dos trabajos, en un taller de bordado por la mañana y como pizzero por la tarde, y añoraba con viajar a Estados Unidos para instalar un negocio de ese rubro. Asimismo, su abogado, Miguel Racanelli, afirmó que su cliente «tuvo dos intentos de suicidio en la cárcel» y que «no pudo asistir al parto, ni al primer cumpleaños del hijo que concibió estando preso».
Roger Acuña, de 29 años, fue detenido en Santiago del Estero, y luego sufrió varios traslados a distintos centros de detención. Sostuvo que «la Policía armó esta causa» y que lo hizo en complicidad con el fiscal de La Matanza Claudio Polero.
Matías Acuña y Claudio Luna estuvieron presos cuatro años y cuatro meses, en tanto que los otros dos absueltos, Roger Acuña y Carlos Varela, pasaron tres años y ocho meses detenidos.
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