El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde las piedras avanzaron con esquíes hasta la grieta, mediante un equipo de posicionamiento satelital y tardaron más de 45 minutos para recorrer aproximadamente 3.500 metros. En cuanto llegaron -detallaron las fuentes-, para asegurar el descenso a la grieta, fijaron los anclajes de las cuerdas en el hielo y en las motos para nieve que dejaron los rescatados tras el accidente del sábado.
Fue entonces, cuando a partir de las 17, con una temperatura de 22 grados bajo cero, el suboficial principal Luis Cataldo inició el descenso al interior de la grieta, bajó a una profundidad de 50 metros, pero en el trayecto no observó ningún elemento que lo llevara a encontrar a los desaparecidos. El vicecomodoro Rubén Lianza, de la base argentina antártica Marambio fue contundente en la explicación: «Lo más preocupante es desde cuántos metros han caído. Sólo cabe esperar un milagro, que haya aparecido un 'balcón' (de hielo) y no hayan caído hasta el fondo, que puede tener hasta 200 metros de profundidad», dijo el militar.
Dejá tu comentario