La Policía de La Pampa sorprendió a 36 personas, de las cuales una era menor, que se encontraban en una fiesta clandestina en medio de la cuarentena durante la madrugada del domingo pasado.
Finalmente las violaciones que se tuvieron en cuenta fueron que, no se respetaban las distancias mínimas entre los presentes, que solo podía estar abierto hasta las 24 horas, y con presencia de gente hasta la 1.
La Policía de La Pampa sorprendió a 36 personas, de las cuales una era menor, que se encontraban en una fiesta clandestina en medio de la cuarentena durante la madrugada del domingo pasado.
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El evento ocurrió en el bar "Apolo" de la ciudad de Catriló. La policía llegó al lugar por el testimonio de un participante de la fiesta que encontró en la calle. El local fue clausurado preventivamente por el municipio local y al dueño se le iniciará una causa judicial.
Según puso saber el diario La Arena, de La Pampa, alrededor de las 6:30 horas, una patrulla interceptó en la vía pública, a cuatro cuadras del local nocturno, a un muchacho que regresaba a su casa. Fue llevado a la comisaría, ya que circulaba en horario no permitido y sin el tapaboca. Luego de unos minutos, les dijo a los policías que había estado en una fiesta en dicho bar.
Dos policías se acercaron al local ubicado en la intersección de la avenida Viale y calle España, pero estaba cerrado y no se observaban personas en su interior. A las 6:45, una puerta del lateral del edificio, que da sobre la España, se abrió cuando unos jóvenes intentaban retirarse del lugar.
Allí fue cuando los efectivos pudieron acceder. Había 35 visitantes, más el dueño del bar, Santiago Cazenave, de 31 años de edad. Entre los presentes había 14 mujeres y 21 varones, en su mayoría tenían entre 18 y 25 años, pero además, entre ellos se encontraba un menor de edad, de 17 años.
Finalmente las violaciones que se tuvieron en cuenta fueron que, no se respetaban las distancias mínimas entre los presentes, que solo podía estar abierto hasta las 24 horas, y con presencia de gente hasta la 1.
Todos quedaron imputados por infracción al artículo 205 del Código Penal. Al propietario del local se le inició una causa judicial. Por la tarde se realizó un allanamiento y le secuestraron el teléfono celular. Además se le labró un acta contravencional, con intervención del Juzgado de Faltas local.
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