Una encuesta mundial realizada por TNS y Gallup International, en la que se entrevistó a más de 45.700 personas en 46 países, arrojó resultados acerca de las expectativas de la gente para el 2009.
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A nivel internacional las opiniones de los ciudadanos se encuentran divididas: el 35% cree que el año próximo será peor, el 31% estima que será igual y el 27% espera que sea mejor.
Los números reflejan una realidad pesimista, en donde la gente aguarda el año venidero como uno lleno de dificultades económicas (67% de los encuestados) y con ascenso del desempleo (66%).
Por otra parte, el 36% de los consultados sostuvo que se dará un incremento en el nivel de los conflictos internacionales respecto del 2008, mientras que el 45% cree que será igual.
En Argentina, el 30% piensa que el 2009 será mejor, el 32% dice que va a ser igual y el 33% cree que será peor.
Dividiendo los resultados según segmentos sociodemográficos, se concluye que el optimismo viene de la mano de tres grupos: los más jóvenes, aquellos con menor educación y los de menor nivel económico.
Contrariamente, los sectores más críticos son los que superan los 50 años de edad, la clase media y alta y los universitarios.
Respecto del plano económico el pesimismo creció significativamente entre los argentinos: el 11% pensaba a fines del 2007 que el 2008 iba a ser económicamente peor mientras que esta proporción se triplico (36%) de cara al 2009.
A nivel nacional, en cuanto al desempleo, el 43% cree que va a aumentar, el 34% opina que se va a mantener y un 16% señala que va a disminuir.
Otra encuesta realizada por la misma agencia sobre una muestra de cien consultados y basada en cómo reaccionan los argentinos frente a la Navidad, afirma que seis de cada diez personas le dan mucha importancia al aspecto religioso de esta fiesta, especialmente entre mujeres, incrementándose este aspecto con la edad, en los sectores socioeconómicos más bajos y en los residentes del interior del país.
En tanto, la mayoría de los más jóvenes y los residentes de la Capital Federal señalan que le dan poca o ninguna relevancia al significado religioso de esta festividad.
Un grandilocuente 64% cree que es muy importante que Papá Noel tenga un lugar en la fantasía de los chicos, imagen que aparece fuerte en todos los segmentos, creciendo en los sectores de ingresos altos y medios así como entre los residentes de Buenos Aires.
A pesar de la crisis, la mayoría de los argentinos declara que no piensa reducir sus gastos en esta Navidad, con relación a los gastos de la del año pasado. En este sentido, el 37% señala que va a gastar lo mismo en regalos que en 2007; incluso el 29% de la población dice que este año gastará más que el año pasado al elegir los obsequios. Por su parte, el 24% dice que gastará menos.
A la hora de comer las mesas navideñas tampoco se verán más austeras que el año pasado: el 39% piensa gastar más y el 38% igual que la Navidad pasada en bebidas y comida.
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