El cadáver calcinado de Jorge Gustavo Kuirots, de 34 años, un ex preso condenado por robo y encubrimiento, fue hallado en el baúl de un auto BMW que fue incendiado y abandonado en la localidad de El Palomar, y los investigadores creen que se trató de un ajuste de cuentas. El cadáver estaba calcinado en 70% u 80%. Si bien se esperaba una identificación oficial por ADN, su auto fue reconocido por su concubina.
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