7 de enero 2005 - 00:00
Marcha con más gente anoche también terminó en incidentes
Anoche, más de 10 mil vecinos de Capital acompañaron a familiares de víctimas de la tragedia de Once. Pero esta nueva marcha volvió a terminar en graves incidentes a causa de la politización de algunos de sus participantes. Hubo heridos y detenidos en los alrededores de la Plaza de Mayo como ya había ocurrido el lunes pasado. En tanto, asume esta tarde el duhaldista Juan José Alvarez como nuevo titular del área de Seguridad del frepasista Aníbal Ibarra. Es a 8 días del incendio en la disco República Cromagnon, que ayer se cobraba ya 188 víctimas fatales tras morir una joven. Ibarra logra hoy, por haber conseguido este auxilio del duhaldismo y del kirchnerismo, zafar de la peligrosa interpelación en la Legislatura. Es difícil que el macrismo consiga los votos para ese interrogatorio del jefe de Gobierno, que, además, acusa a esa formación opositora de buscar su caída. Ayer, Kirchner les prometió en nueva entrevista a familiares que el gobierno pagará los abogados en acciones penales que sigan contra responsables de la tragedia. Ibarra, que también los recibió, escuchó el anuncio de más acciones legales contra la comuna. Por falta de concreción de los anuncios en las medidas, los boliches abrirán en Capital este fin de semana, aunque acatarán la orden verbal de Ibarra de que no funcionen como discos bailables o con recitales. Sólo darán bebidas y comidas.
-
Artemis 2: cuáles son los objetos personales que se lleva cada astronauta a la Luna
-
Horror en Santiago del Estero: un adolescente asesinó a su madre e intentó quitarse la vida
«Ni una bengala, ni el rock and roll; a nuestros muchachos los mató la corrupción», coreaban con bronca. Eran casi el doble al llegar frente a la Casa Rosada.
A esa hora el cerrojo montado por los azules de la Federal era espectacular en la Plaza de Mayo, lo mismo que el despliegue de la prensa televisiva. Grupos especiales, Guardia de Infantería apostada alrededor de la plaza, motociclistas y un fuerte retén detrás del Congreso, parecían aguardar el inicio de la guerra. Mucho personal policial de civil y una importante barrera sobre el cordón de la vereda de la sede del gobierno porteño buscaba neutralizar eventuales hechos de violencia como los ya ocurridos. Hasta el subterráneo de la línea A quedó fuera de servicio a las 19.30, lo mismo que un apagón general en toda la zona. Una extraña, por lo menos, coincidencia. Como si la oscuridad pudiera enmascarar el carácter de la movilización.
Mentas indicaron que los horarios de tres marchas -a las 18, a las 20 y a las 23-, además de alarmar a la gente anunciando la participación de sectores de izquierda díscolos, partieron del gobierno.




Dejá tu comentario