El titular de la CGT, Hugo Moyano, asistió hoy al velatorio del tesorero del Sindicato de Camioneros, Abel Beroiz, y negó que su asesinato se deba a una interna gremial.
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La despedida de los restos de Beroiz se realizó en la sede del Sindicato en la ciudad santafesina de Venado Tuerto, donde Moyano sostuvo que no tiene "ni idea" de por qué lo mataron y negó que la víctima tuviera diferencias con los sindicatos del interior.
"Estamos desconcertados, no tengo la más mínima idea por qué pudo haber ocurrido esto. Lo que más nos sorprende es la saña con la que mataron al compañero", expresó Moyano.
El titular de la CGT vinculó el crimen a la inseguridad y descartó así la hipótesis que circuló luego del ataque a Beroiz, que alegaba la existencia de una interna en el gremio.
Moyano opinó que "inseguridad hay en todas partes, como el caso del vicejefe de gabinete Jorge Rivas.
Por el contrario, la hermana del tesorero del Sindicato, la monja Blanca Rosa Beroiz, aseguró que el asesinato de su hermano no fue producto de un robo, sino que "estaba todo preparado para quitarle la vida".
Al igual que la hermana de Beroiz y a diferencia de lo que sostienen en la CGT, desde un primer momento la Policía relativizó que pudiera tratarse de un robo y maneja como hipótesis más fuerte la de un ajuste vinculado con una interna gremial.
Los investigadores creen que por la mecánica del ataque y los elementos encontrados en el lugar del hecho, entre los que se cuenta una carpeta con la fotografía del tesorero, se trataría de un crimen por encargo.
El asesinato ocurrió el martes a la mañana, cuando Beroiz -un hombre muy cercano a Moyano- abandonó un hotel de Rosario para ir a buscar su auto a una sede del Automóvil Club Argentino.
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