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19 de agosto 2008 - 00:00

Ni el turismo salva a comercios de Florida

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Cada vez son más los locales vacíos en la calle Florida. Ya ni el boom del turismo pareciera alcanzar para que los comercios en la zona subsistan.
Pese a ser una de las zonas comerciales más visitadas de Buenos Aires, la calle Florida y sus aledañas tienen cada vez más locales desocupados. Al menos, en promedio, un comercio por cuadra se encuentra deshabitado y ningún rubro está a salvo: indumentaria, cafés y bares, electrónica, librerías y hasta farmacias cerraron en los últimos meses. Es que el fuerte incremento en los alquileres y la desaceleración del consumo convirtieron en poco rentable a gran parte de los comercios de la zona. Algo impensadohasta hace apenas un año. Según explican los comerciantes que aún resisten, ni las ventas a los turistas alcanzan actualmente para subsistir y compensar el aumento de 30% que registró en los últimos meses el valor de los locales comerciales.

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«Hoy es realmente complicado llevar adelante un negocio. El alquiler ya subió dos veces este año, y las ventas desde diciembre pasado bajaron bastante. Hay días que ni abro la caja. En esta misma fecha de 2007 mi ganancia era cercana a los $ 15.000 por mes.

Ahora, es de $ 2.000, prácticamente lo mismo que cuesta el alquiler ($ 1.700)», se lamenta Susana, una comerciante de la galería Corrientes Angosta de Lavalle 750, una de las tantas que está a punto de cerrar sus puertas para siempre. «Estoy liquidando todo para cerrar en diciembre. Este año, por como venían las ventas, casi no compré mercadería. Me manejo con el stock de 2007 que me deja una ganancia cercana a 15% por prenda. Es imposible sobrevivir así», agrega.

Los carteles de liquidación por cierre ya son parte del paisaje de Florida, aunque se camuflan entre las liquidaciones por el fin de temporada invernal. Algunos comercios venden la mercadería casi al costo, y hasta avisan desde el escaparate: «últimos días» o «todo al costo por cierre definitivo».

  • Imposible

  • Este es el caso de un local de indumentaria masculina de Lavalle, a metros de Florida, una de las esquinas más transitadas de la zona. «El dueño ya nos comunicó que cuando se termine de liquidar gran parte de la mercadería va a cerrar porque ya no obtiene la misma ganancia que antes. Apenas se puede pagar el alquiler con lo que dejan las ventas a los extranjeros. Es que los precios de los locales en esta zona son muy altos, y para tener un buen margen de ganancia hay que mantener un gran volumen de ventas, algo que hoy es casi imposible lograr», dijo el joven vendedor que pidió que no se publicara su nombre.

    En esa misma esquina, sobre Florida también cerró sus puertas un comercio de ropa femenina. Un quiosquero de la cuadra explicó que «cerró el fin de semana pasado. El dueño tiene otro sobre Florida, pero del otro lado de Corrientes porquehasta hace unos meses los dos le dejaban buenas ganancias. Pero ahora no se vende como el año pasado, así que no le quedó otra más que elegir por uno de ellos».

    Para los especialistas del sector inmobiliario, la falta de ocupación en los comercios no resulta llamativa. «Al disminuir la rentabilidad del negocio, el locatario no puede avalar las pretensiones de incremento en el alquilermensual de los propietarios,como sí hacían antes. Frente a dueños que se resisten a negociar, el primer paso es la aparición de locales vacíos, como está sucediendo ahora», explica José Rozados, CEO del sitio repoteinmobiliario.com

    Ni siquiera las farmacias están exentas de los efectos de la crisis. Es el caso de la que se encuentra en San Martín y Lavalle. Su dueño se negó a hablar, pero según Carla, una repostera de la zona, «la gente compra menos de todo, incluso remedios y artículos de perfumería. La farmacia quebró, como otros locales que hacía muchos años estaban en el barrio» y arriesga una explicación lógica desde su propia experiencia al frente de una panadería: «La inflación y el conflicto con el campo generó cierto temor en los consumidores que al parecer prefieren ahorrar, por las dudas de lo que pueda llegar a pasar con la economía».

    Pero no sólo los comerciantes son los afectados por el cierre generalizado. También los dueños están preocupados por el costo que les significa mantener un local desocupado durante meses. «Los gastos hay que pagarlos igual aunque no se tenga inquilino y eso ya implica un gran esfuerzo.

    Además, uno debe estar atento a que no se meta nadie a ocuparlo y que la infraestructura no se venga a abajo», asegura Bernardo, propietario de un comercio en la Galería Boston en Florida 142, quien, a su vez, explica que «lo que le sucedió a muchos comerciantes que cerraron fue que cuando les tocó renovar el contrato de alquiler se encontraron con que el precio había aumentado más del doble, y encima las ventas iban en caída».

    Si en plena calle Florida, con el paso permanente de gente -y de turistas extranjeros-, los comerciantes se ven obligados a cerrar, no resulta llamativo que las galerías de la zona se parezcan cada vez más a «galerías fantasmas», sucias, solitarias, deshabitadas, casi olvidadas a pesar de que muchas por su antigüedad podrían ser consideradas monumentos históricos.

    «A los vendedores de las galerías se les hace todavía más complicado captar clientes que a los que están sobre la vereda, de paso. Y si para colmo cierran los locales del frente, entonces se genera un efecto dominó y también lo hacen todos los demás», explica Alina, dueña de uno de los comercios vacíos de la galería Corrientes Angosta. «Mi local estuvo ocupado hasta marzo, cuando nos vimos obligados a aumentar 30% el alquiler. El comerciante no pudo afrontar el aumento y quebró», agrega.

    Para los comerciantes consultados, la tendencia pareciera agravarse con el paso de los días. «Los negocios dejarán de cerrar si el gobierno toma las medidas correctas para frenar la inflación, que es lo que le está quitando capacidad de consumo a la gente», opinó Carlos Sotelo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.

    En cuanto a las perspectivas a futuro de los comercios de la zona, los especialistas difieren en sus opiniones. «Pese a la desaceleración de las ventas, Florida fue, es y seguirá siendo una de las calles más transitadas por los consumidores. Los locales que hoy están vacíos probablemente se ocupen en un corto plazo, porque gracias al turismo es una de las zonas más demandadas por los comerciantes», dijo Antonio Ginevra, director de Aranalfe Propiedades, una de las inmobiliarias que tiene injerencia en la zona.

    Sotelo, advierte un panorama menos optimista: «Sólo si se logra recuperar el consumo, crecerán las ventas y los comerciantes podrán afrontar los costos de los alquileres que aumentaron en forma considerable este año. De lo contrario, el panorama para lo que resta de 2008 será poco alentador», concluyó.

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