El Parque Nacional Lanín se encuentra en alerta máxima ante la proximidad de la temporada turística y la continua amenaza de incendios forestales en la Patagonia.
En el Parque Nacional Los Alerces se reactivaron varios focos de incendio debido a las altas temperaturas, la sequía extrema y los vientos fuertes.
Las multas varían entre los $400.000 y los $6.000.000 dependiendo de la gravedad de la infracción.
El Parque Nacional Lanín se encuentra en alerta máxima ante la proximidad de la temporada turística y la continua amenaza de incendios forestales en la Patagonia.
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La Prefectura Naval Argentina y los guardaparques del área reforzaron los controles y recordaron que prender fuego fuera de los sectores habilitados puede derivar en multas de hasta 6 millones de pesos, además de denuncias penales en los casos más graves.
Las autoridades insisten en que, pese a la belleza de la región y la gran afluencia de visitantes, cualquier fogón fuera de los campings habilitados constituye un riesgo extremo para el ecosistema y la seguridad pública.
El Parque Nacional Lanín intensificó los operativos de control frente a la presencia de turistas y residentes que ignoran las prohibiciones vigentes. Los guardaparques informaron que se labran actas y se aplican sanciones que van desde $400.000 hasta 6.000.000, dependiendo de la gravedad, la reiteración de la falta y los daños ocasionados al entorno natural.
Los lugares más sensibles donde se detectaron infractores incluyen la Isla Victoria, playa Muñoz, el río Limay y la zona de Confluencia, áreas de alto valor ambiental y riesgo de incendios.
Las multas buscan proteger ecosistemas, infraestructura y vidas humanas, y en casos extremos, las denuncias se elevan al fuero penal.
Además, las autoridades recuerdan que la cooperación de turistas, prestadores de servicios y residentes es fundamental. Se pueden realizar denuncias aportando fotografías o videos de infracciones a través del teléfono del Parque (02972-427210).
La situación de los incendios en la Patagonia continúa siendo crítica. En el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, se reactivaron varios focos debido a las altas temperaturas, la sequía extrema y los vientos variables que superan los 30-40 km/h.
Hasta ahora, el fuego afectó más de 10.000 hectáreas dentro del parque, mientras que en el total de la provincia hay 30.000 hectáreas comprometidas. En Río Negro, Neuquén y Santa Cruz se reportaron daños que superan las 16.000 hectáreas.
Para contener la expansión, se desplegaron más de 500 brigadistas y voluntarios, apoyados por el Ejército Argentino, la Gendarmería, la Prefectura Naval y bomberos voluntarios locales.
Se implementaron dispositivos de monitoreo aéreo y recorridas terrestres, mientras se establen guardias nocturnas especiales para proteger campings, complejos turísticos y viviendas particulares.
La navegación en lagos cercanos, como el Futalaufquen, se restringió temporalmente entre las 8 y las 18 horas para garantizar la seguridad de los turistas y facilitar las operaciones de control.
Ante este contexto, los gobernadores de la Patagonia solicitaron al Congreso nacional la aprobación de una ley de emergencia ígnea, que permita coordinar la respuesta a nivel federal y garantizar suministros para enfrentar la magnitud de los incendios.
"El fuego no pide permiso, no pregunta qué jurisdicción es y no le pregunta tampoco al productor que perdió todo o al vecino que perdió su casa de qué religión o de qué partido político es. En este momento, donde hay una situación climática extraordinaria, necesitamos tener herramientas extraordinarias", señalÓ Ignacio Torres, gobernador de Chubut.
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