Alarma en la Patagonia: un importante médano avanza sobre un pueblo y preocupa a sus habitantes

El hecho ocurre en Bahía Creek, a pocos kilómetros de Viedma. Los fuertes vientos complican la situación.

Bahía Creek se encuentra amenazada por un extraño fenómeno. 

Bahía Creek se encuentra amenazada por un extraño fenómeno. 

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En Bahía Creek, una pequeña localidad patagónica ubicada a unos Los médanos amenazan a Bahía Creek , la imagen de playas abiertas y horizonte infinito convive con una amenaza persistente. Se trata de un médano de grandes dimensiones que, empujado por el viento, avanza de manera sostenida sobre el casco urbano.

En los sectores más alejados de la costa, algunas viviendas ya apenas se distinguen entre la arena, mientras detrás de ellas la duna continúa creciendo y modificando el paisaje y la rutina de quienes viven allí todo el año.

Según relatan los vecinos, el problema se intensificó cuando el viento modificó su patrón histórico. Durante años, la arena se desplazó desde el continente hacia el mar, sin mayores consecuencias para el pueblo. Sin embargo, en los últimos tiempos comenzaron a predominar los vientos del norte y del oeste, que empujan la arena directamente hacia las casas.

Las ráfagas, que en algunos días alcanzan los 70 kilómetros por hora, aceleran el avance del médano y hacen que la situación se vuelva crítica en cada temporal. La arena invade patios, cubre estructuras y obliga a los habitantes a realizar tareas constantes de limpieza para evitar que sus viviendas queden sepultadas.

Los médanos amenazan a Bahía Creek
Los médanos amenazan a Bahía Creek.

Los médanos amenazan a Bahía Creek.

La situación de las casas

Raúl Torno, que llegó a Bahía Creek hace seis años y administra alojamientos turísticos, observa el fenómeno de cerca. Cuenta que varias casas ya quedaron completamente cubiertas por la arena, con muebles y pertenencias aún en su interior. En los límites del pueblo, sobresalen chapas retorcidas, restos de paredes y estructuras que alguna vez fueron hogares.

La escena se repite tras cada jornada de viento fuerte, y el temor es que el médano continúe su avance sin encontrar obstáculos que lo frenen.

Frente a la ausencia de respuestas oficiales, los vecinos decidieron organizarse y actuar por cuenta propia. La primera medida consistió en intentar fijar la arena mediante un sistema de riego.

Para ello instalaron una línea de 200 metros de aspersores, alimentada por una bomba solar que se activa de manera automática al amanecer. El objetivo era humedecer la arena para evitar que el viento la arrastrara con facilidad.

Sin embargo, esa estrategia no resultó suficiente. El viento continuó desplazando grandes volúmenes de arena, por lo que la comunidad resolvió avanzar con una segunda etapa del plan.

Con el mismo sistema de riego, los vecinos comenzaron a plantar especies nativas sobre el médano, buscando generar una contención natural. En las laderas ya se observan olivillos, tamariscos y siempreverdes, mientras que líneas de cañas fueron colocadas de manera estratégica para funcionar como un dique que frene el desplazamiento de la arena.

El trabajo fue completamente colectivo: juntaron fondos, adquirieron los equipos y recibieron colaboración para la instalación. Ahora, el objetivo es extender la línea de contención y ganar metros antes de que la arena vuelva a alcanzar las viviendas.

Un pueblo pequeño frente a desafíos enormes

Bahía Creek cuenta con alrededor de 100 viviendas, que se ocupan principalmente durante el verano, cuando la población puede llegar a 800 personas.

El resto del año, apenas siete habitantes permanecen en el lugar de manera permanente. A la amenaza del médano se suman otros desafíos, como la distancia con centros urbanos y la dificultad para acceder a servicios básicos.

Por ese motivo, la comunidad también trabaja en proyectos paralelos, como la creación de un espacio para emergencias. En los últimos años, mediante autogestión, lograron instalar un depósito de residuos, realizar mejoras en la plaza e incorporar cámaras de seguridad.

Cada día de viento norte u oeste renueva la preocupación. Los vecinos observan si las barreras vegetales logran cumplir su función y frenar el avance del médano. Cada metro contenido representa un pequeño triunfo, aunque la amenaza sigue latente.

En Bahía Creek, la lucha contra la arena se convirtió en parte de la vida cotidiana. La comunidad apuesta a la organización y al trabajo colectivo para defender su territorio, mientras el viento patagónico continúa poniendo a prueba su resistencia.

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