Un muerto y una decena de heridos, algunos de ellos de bala, fue el saldo de un feroz enfrentamiento entre facciones del gremio que agrupa a los trabajadores lecheros en Rosario, dos semanas después del violento choque entre petroleros en La Pampa que causó otro deceso.
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La brutal batalla campal se produjo cuando unas 150 personas, presuntamente integrantes de matriz nacional de la la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (Atilra) irrumpieron portando armas, cadenas y palos en el acto de los trabajadores lácteos frente al gremio local.
Los incidentes están enmarcados en la fuerte disputa sindical que mantiene la conducción nacional -cuyo titular, Héctor Ponce, es vocal de las 62 organizaciones y responde a la CGT liderada por Hugo Moyano- y la conducción rosarina de ese gremio que es independiente, pero está alineada con la CTA.
Este acto, del que participaban unas 500 personas, había sido convocado en repudio a los hechos de violencia sufridos la semana pasada por trabajadores de Sancor, cuando 20 personas fueron golpeadas presuntamente por miembros del sindicato nacional.
La comitiva nacional, compuesta por referentes de varias provincias, irrumpió con pecheras amarillas identificatorias con el pretexto de querer realizar una asamblea en la fábrica de Sancor, pero de inmediato comenzó la refriega, ante la falta de intervención policial, que se parapetó a media cuadra.
Los enfrentamientos, que incluyeron disparos, piedrazos y palazos, se extendió por unos 40 minutos, y habrían participado barrabravas de Rosario Central, según testigos de la trifulca. Según sus dirigentes, la delegación local de Atilra, que tiene unos 700 afiliados activos, trabaja de manera autónoma y "no verticalista", en base a las decisiones de la asamblea de trabajadores en las fábricas.
Por ello han tenido "choques con todas las empresas lácteas" de la ciudad, ya que estas prefieren las disposiciones que mantienen el resto de las plantas lecheras con el gremio a nivel nacional.
El fallecido era un cordobés de 58 años, Héctor Cornejo, que pertenecía al grupo del sindicato nacional y era integrante del Secretariado de Atilra en Córdoba. Falleció de un balazo en el tórax, según informó la policía local, que también se refirió a cerca de 15 heridos.
La mayoría de ellos recibía atención en el Hospital Clemente Alvarez y en el provincial Centenario: cuatro de ellos por heridas de bala de fuego en tórax, cráneo, cara y cuello, mientras que los restantes presentaban traumatismos varios, producto de golpes con cadenas y palos.
Luego de los incidentes, dentro de la entidad gremial unas 15 personas quedaron demoradas por orden de la jueza de Instrucción Número 5 María Luisa Pérez Vara para una revisión en el interior en busca de armas, que habría resultado positiva con el hallazgo de dos revólveres calibre 38, aunque la magistrada impuso secreto sumarial y la información no fue confirmada oficialmente.
"La conducción de Buenos Aires no nos ayudó nunca en ningún conflicto con las empresas porque la patronal está en connivencia con ellos y quiere sacarse de encima a nuestros delegados. Quieren copar el sindicato porque saben que en las elecciones del año que viene van a ser derrotados", sostuvo el abogado de la seccional, Jorge Elizondo.
En este contexto, y luego de los enfrentamientos del 27 de noviembre pasado, las autoridades del gremio local habían recibido advertencias -incluso de la gerencia de la propia empresa Sancor-
de que se estaba organizando un nuevo desembarco en la sede de Atilra este miércoles con la intención de "copar e intervenir el sindicato", explicó el secretario administrativo de la seccional, Edgardo Barbero.
Por ese motivo, habían presentado una denuncia al secretario de Seguridad de la provincia y en el Ministerio de Trabajo provincial a fin de reclamar mayor seguridad para el acto, algo que finalmente no fue concedido en la forma deseada.
La Policía logró detectar la llegada de alrededor de 800 personas en micros desde el norte de Santa Fe, algunos de los cuales fueron interceptados en el peaje de la autopista Santa Fe-Rosario, aunque el ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, reconoció que el número de personas "desbordó" los controles.
"Otra vez un grupo mayoritario encabezado por el gremio a nivel nacional vuelve a patotear a los trabajadores, vinieron con palos, cadenas y armas a pegarles a los trabajadores en una actitud totalmente cobarde, esa es la forma que quiere llevar adelante el sindicalismo, pero esto no tiene más lugar, tienen que aprender a respetar la libre elección de los representantes de los trabajadores", dijo el titular local de Atilra, Víctor Vega.
Este brutal enfrentamiento se produjo en menos de 15 días de que otro hombre muriera en La Pampa en confusas circunstancias, tras un fuerte choque entre trabajadores y dirigentes sindicales del sector petrolero, que se disputaban afiliaciones en la localidad pampeana de 25 de Mayo.
En aquella oportunidad, el 20 de noviembre pasado, el enfrentamiento fue entre el Sindicato del Petróleo y la Uocra por las afiliaciones de trabajadores del petróleo de la provincia de La Pampa.
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