Por segundo día consecutivo, otra intensa lluvia que cayó a última hora de la tarde del jueves en Capital Federal y el conurbano bonaerense y contabilizó un total de 48 milímetros en menos de una hora produjo anegaciones de calles y la suspensión del servicio de algunas líneas de subtes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Otra vez, Palermo y Belgrano fueron dos de los barrios porteños que más problemas sufrieron con las inundaciones, siendo la Avenida del Libertador una de las más afectadas por la acumulación de agua.
La gran cantidad de agua caída en tan poco tiempo volvió a dibujar por la noche un paisaje de colectivos abriéndose paso por sobre inmensos charcos a lo largo de más de 20 cuadras en esa emblemática avenida que se extiende desde el barrio de Retiro hasta la zona norte del Gran Buenos Aires.
El hall de la estación de trenes de Retiro también mostró un escenario caótico con una importante inundación, mientras que el servicio del ferrocarril Mitre sufrió extensas demoras.
Por su parte la línea C de subtes se mantuvo interrumpida, la D sufrió demoras y la H estuvo cancelada pero cerca de las 21.30 se restableció. Durante la jornada de este jueves, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido a las 17 un alerta por nuevas lluvias y tormentas fuertes.
La zona de cobertura afectada al alerta meteorológico incluía a la Capital Federal, Río de la Plata, centro y norte de Buenos Aires, y sur de Entre Ríos, mientras que las condiciones tenderán a mejorar a partir de este viernes, según pronosticó el SMN.
En tanto, comerciantes y vecinos de las zonas más castigadas por la tormenta que inundó en la noche del miércoles varios sectores de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano expresaron hoy su malestar por las pérdidas en mercadería que sufrieron como consecuencia de la gran cantidad de agua que ingresó en sus casas y locales.
En el comienzo de la jornada del jueves, los afectados se abocaron a las tareas de limpieza y desagote de los sectores bajos de los comercios y edificios. La ciudad amaneció con unos 30 semáforos fuera de funcionamiento, que las autoridades fueron reparando en el transcurso del día.
Así lo informó el director de Defensa Civil, Ricardo Russo, quien, ante la persistencia de días inestables, pidió a la población que esté atenta a las alertas meteorológicas y entre otras medidas, en ese caso, "que no saque la basura". Russo, en declaraciones a Radio 10, también pidió que los vecinos se abstengan a circular por zonas anegadas.
"No tuvimos ninguna víctima, pero es peligroso porque puede haber zonas electrificadas", explicó el funcionario. Russo señaló que hubo una veintena de árboles caídos, uno de ellos, en Valentín Gómez al 3.600, que cayó sobre un automóvil. "No fueron tantos los árboles caídos porque esta vez la tormenta no vino con mucho viento, pero esto en parte nos perjudicó porque la lluvia permaneció más tiempo sobre la Ciudad", explicó.
Un total de 50 milímetros de lluvia en apenas 40 minutos causó este miércoles por la tarde numerosos inconvenientes, especialmente en zonas del barrio porteño de Belgrano, donde varios comercios se vieron seriamente perjudicados.
En algunos sectores se registró una caída de 60 milímetros de agua, fenómeno que generó grandes trastornos para los vecinos, automovilistas y transeúntes. El agua ingresó a los negocios y causó pérdidas de mercaderías, muebles y estanterías.
Dueños de tiendas de ropas, maxikioscos y expendio de comestibles se abocaron hoy a contabilizar las pérdidas con resignación. "Las perdidas son incalculables", señaló un comerciante del barrio de Belgrano que tiene un local sobre la avenida Cabildo.
Al recordar que hace un año también sufrieron una inundación similar, algunos vecinos aseguraron que la mayoría se quedó sin el aporte del subsidio prometido por el Gobierno porteño.
Porteros de edificios limpiaron garajes, veredas y otros sectores que habían quedado anegados, donde el mal momento fue rememorado por el olor a basura y agua estancada.
Dejá tu comentario