Algunos vendedores pedían poder instalar sus puestos en la zona y rechazaban la posibilidad de nuevos controles, de parte de los fiscales contravencionales, al sostener que gestionaron los permisos para vender pero no les fueron entregados.
El personal policial apostado sobre la avenida Pueyrredón intimó a los vendedores a cortar la calle y por momentos se vivieron momentos de tensión, ante la amenaza de desalojarlos.