La reina Isabel II de Inglaterra y su esposo, el duque Felipe de Edimburgo, fueron blanco de un plan de asesinato durante una gira oficial a Australia en 1970.
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Un grupo no identificado de conspiradores logró poner un tronco de madera en una vía, para intentar provocar un accidente en el tren oficial que transportaba a la monarca y a su esposo desde Sydney a la Gran Cordillera Divisoria de Australia.
Sin embargo, el detective retirado Cliff McHardy indicó que el grupo carecía de precisión y planeamiento detallado para lograr su objetivo.
El tren que transportaba a la reina golpeó el tronco y sólo se vio forzado a detener la marcha, hasta pararse en un cruce.
Isabel II y su esposo desconocen hasta hoy el intento de asesinato.
El llamado "Plan Republicano" salió a la luz cuando McHardy, de 81 años, decidió romper el silencio en una entrevista con un periódico local, para tratar de esclarecer algunos de los misterios que rodearon a su carrera policial.
McHardy afirmó que el 29 de abril de 1970, la Reina y su esposo viajaban en tren en dirección a la población agrícola de Orange.
Cuando el tren atravesó el pueblo de Lithgow, en las Montañas Azules, dos horas al oeste de Sydney, colisionó contra un gran tronco colocado en las vías.
El detective indicó que se trató de un acto deliberado de sabotaje para descarrilar el tren y provocar la muerte de Isabel II.
Según McHardy, la "catástrofe" sólo fue evitada debido a que el maquinista conducía el tren a una velocidad inusualmente baja.
"Si el tren hubiera alcanzado la velocidad normal, se habría descarrilado y caído al precipicio", agregó.
Pero en cambio, el tronco provocó la desaceleración del tren, que se detuvo en un cruce ferroviario cercano.
McHardy, a cargo de la Policía de Lithgow por once años, dijo que su investigación concluyó que se trató de un complot de asesinato contra la Reina de Inglaterra.
El ex detective dijo que un agente policial había controlado la vía antes del viaje real, y no había encontrado nada.
"Ese tronco fue puesto deliberadamente allí durante la noche, por una o dos personas que tenían conocimiento previo del lugar. No se trató de vándalos, sino de un plan bien organizado", continuó.
Simpatizantes australianos del Ejército Republicano Irlandés (IRA) fueron interrogados poco después del hecho por la Policía, que sin embargo no efectuó arrestos.
Según McHardy, el incidente fue encubierto por el gobierno para evitar el desprestigio de Australia en el mundo.
Por su parte, un portavoz real del Palacio de Buckingham se negó a comentar aunque afirmó que los archivos de ese viaje en 1970 no incluyen reportes del tren habiendo golpeando algún tronco.
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