Un joven fue detenido por la Policía Metropolitana cuando dormía en aparente estado de ebriedad en la habitación de una casa del barrio porteño de Villa Pueyrredón, donde se había refugiado luego de haber robado en una vivienda lindera, informaron fuentes policiales.
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Si bien primero desayunó con leche chocolatada en la cocina, los investigadores creen que el detenido, de 21 años, se emborrachó al tomarse una botella de vino tinto que fue secuestrada semivacía al lado de la cama donde fue encontrado dormido y con un collar de la propietaria al cuello.
El hecho comenzó cuando un ladrón logró entrar a una casa de la calle Terrada al 5000 donde, en ausencia de moradores, robó dinero y objetos de valor.
El delincuente tuvo que huir porque, al escuchar ruidos, un vecino llamó al dueño de casa y a efectivos de la Comuna 12 de la Policía Metropolitana.
El propietario de la vivienda y los policías metropolitanos ingresaron a la casa y encontraron todo revuelto.
Los policías registraron la casa de esta primera víctima, los techos y las propiedades vecinas, pero se retiraron al determinar que quien había cometido el robo, había escapado antes de que ellos llegaran.
"A la madrugada habían asaltado a mi vecino. Fueron a la policía y cuando vinieron salieron disparando", contó a la prensa la mujer que luego se encontró con el ladrón en su casa.
"Yo me desperté, fui al baño a ducharme y como hay una claraboya, sentí que había hombres en la terraza. Me di cuenta de que no eran ladrones porque hablaban fuerte, subí y me encontré con la policía", recordó la mujer.
Esta misma vecina salió de su casa para dirigirse hacia un consultorio médico, pero tuvo que regresar porque se había olvidado el dinero y allí se encontró con restos de comida en la cocina y luego a un joven que no conocía durmiendo en su cama y con una botella de vino vacía al lado.
"Cuando vengo, noto cosas raras: una llave no estaba cerrada, en la cocina había huellas de haber tomado `chocolino` y acá no tomamos `chocolino`, y voy al dormitorio y veo un chico dormido", relató la víctima.
"Tenía la ropa de mi hijo y de mi esposo, pero en la turbación no me di cuenta, porque me habían dicho que al ladrón lo vieron con una remera a rayas, entonces prendí la luz", afirmó la víctima.
La mujer explicó que cuando se dio cuenta de que no era su hijo -porque además a esa hora él trabaja y no suele estar en la casa-, apagó la luz, salió rápido de su casa colocando doble llave y fue a pedir ayuda a lo del vecino que había sido robado previamente.
Los damnificados llamaron a la Policía Metropolitana y los efectivos que llegaron al lugar le pidieron a la señora que abriera la vivienda y se encontraron con el delincuente, de 21 años, aún durmiendo sobre la cama de una de las habitaciones.
El jefe de la Comuna 12, el comisionado mayor Oscar Álvarez, explicó a la prensa que "lo insólito de este tema es que este mismo delincuente había ingresado en horas de la noche a la vivienda que está al lado".
"Cuando requerimos la presencia de un testigo, que era el vecino de la señora, encontramos que el hombre (detenido) todavía tenía efectos que le correspondían a él, o sea que de testigo pasa a ser damnificado", explicó el jefe policial.
Álvarez remarcó que "incluso, el detenido, al ser aprehendido, se puso ropas y hasta un collar que le pertenecían a la mujer".
La Policía Metropolitana informó que entre los objetos robados en una y otra casa, al sospechoso se le secuestró dinero en efectivo, alhajas, relojes, una cámara de fotos, una filmadora, un equipo de DVD, un cortaplumas, tres cuchillos de cocina, un cortapapeles y hasta un par de antiparras para pileta, un desodorante y un frasco de champú.
El detenido quedó alojado en la Comuna 12, a disposición del Juzgado de Instrucción porteño número 18, acusado de dos hechos de robo, uno de ellos en grado de tentativa.
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