Un proyecto de investigación que estudia cómo se afectan nuestros ritmos de actividad y descanso durante el confinamiento asociado a la pandemia, está siendo desarrollo por un un grupo interdisciplinario de científicas.
Un proyecto de investigación que estudia cómo se afectan nuestros ritmos de actividad y descanso durante el confinamiento asociado a la pandemia, está siendo desarrollo por un un grupo interdisciplinario de científicas.
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El estudio denominado "Mi Reloj Interno" reúne a un equipo conformado por las científicas del CONICET María Juliana Leone, (UNQ-UTDT), Lia Frenkel (IB3-FCEN/UBA e IIB-BA), M. Fernanda Ceriani (Fund. Instituto Leloir, IIB-BA) y Paula Cramer (Mincyt), y a la Lic. Elisa Epstein (MTEySS).
"La luz es el estímulo más importante capaz de poner en hora a nuestro reloj biológico interno, localizado en el cerebro en los núcleos supraquiasmáticos. Esta estructura pone en hora y dirige nuestros ritmos circadianos: las fluctuaciones que ocurren en nuestro funcionamiento, niveles de hormonas, temperatura corporal, rendimiento cognitivo, número de células del sistema inmune, etc", señala la Licenciada en Biotecnología y Doctora en Ciencias Básicas y Aplicadas (UNQ), María Juliana Leone
"Pero nuestras actividades cotidianas también son capaces de poner en hora nuestro reloj interno y cuando esto no ocurre aparecen trastornos en nuestra salud física y mental, incluyendo problemas en nuestro sueño", advierte la Investigadora del Conicet.
"Si los estímulos que ponen en hora nuestro reloj son más débiles, nuestros ritmos circadianos se hacen menos robustos y se desacoplan entre sí. Y esto se traducirá eventualmente en problemas para nuestra salud", indicó Leone.
En una primera etapa la investigación plantea a los interesados completar una encuesta relacionada con hábitos de sueño, donde puede participar cualquier persona que viva en la Argentina y que tenga al menos 13 años, ingresando a www.mirelojinterno.org.
A partir de las evidencias que se obtengan se podrán generar recomendaciones específicas y prácticas destinadas a mitigar los efectos del confinamiento sobre nuestro reloj biológico.
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