27 de abril 2005 - 00:00

Se quejó de escuela y terminó entre las rejas

El padre del alumno de segundo grado, detenido ayer durante algunas horas por encadenarse en la puerta de una escuela de la Capital Federal para denunciar la violencia ejercida contra su hijo, recuperó finalmente su libertad.

Jorge Deisernia
y su esposa Lorena -los padres de un alumno de la Escuela N° 8 Almirante Blanco Encalada-se habían encadenado a la entrada del establecimiento educativo quejándose por los maltratos y agresiones que padecía su hijo de 7 años de parte de un compañero de grado, y por la «falta de respuestas» de las autoridades educativas.

La protesta comenzó a las 7.30, e impedía la entrada de los alumnos que acuden al colegio primario de doble jornada, en el barrio de Villa del Parque. Tres horas después intervino el personal de la Comisaría 41ª de la Policía Federal; los efectivos procedieron a cortar las cadenas y de inmediato se llevaron al hombre en calidad de detenido.

El subcomisario José Carranza explicó que Deisernia fue llevado a la sede de la Fiscalía Contravencional Número 8 «por presunta infracción al artículo 57 del Código de Convivencia» de la Ciudad. «Este artículo castiga a toda aquella persona que impida el acceso de los demás a un lugar público o privado. La pena por este tipo de contravención es de 4 a 10 días de trabajo comunitario o una pena monetaria de 400 a 2.000 pesos», explicó el subcomisario. Antes de ser detenido, Deisernia explicó que su accionar se debía a que «no hay respuesta por parte de las autoridades educativas ante la gravedad de los hechos de violencia». Si bien algunospadres habrían elevado quejas a la dirección de la escuela (que depende del Gobierno de la Ciudad), las autoridades no habrían tomado medidas para controlar al menor violento. Según sostuvo el padre, «a un nene le tuvieron que sacar la punta de un lápiz de la cabeza con una pinza de depilar; otro nene sufrió un principio de asfixia y terminó en el hospital y a mi hijo le pegó un golpe con una tijera».

En tanto, el director de la escuelade Villa del Parque, Enrique Ruiz, reconoció que no puede echar del establecimiento a ningún alumno y señaló que actualmente mantienen una serie de estrategias para no desplazar a los chicos de los centros educativos porteños. El director Ruiz además admitió que esta situación «lleva más de un año», y agregó que se está trabajando «con todos los equipos de profesionales del cuerpo docente». Además aclaró que «no es que la escuela o la Secretaría de Educación no hayan tomado el tema con la importancia que cada caso merece».

Por su parte, Daniel Santa Cruz, el vocero de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad, explicó que el padre del alumno no había realizado ninguna denuncia formal ante la secretaría pero sí una exposición verbal. El funcionario añadió que según el director y el cuerpo docente de la Escuela N° 8, «no se trataba de un caso de violencia escolar; era sólo un chico con problemas de conducta», y también agregó que «la escuela pública es abierta e inclusiva y, en casos de niños con problemas, se debe trabajar para recuperarlos en lugar de excluirlos del sistema».

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