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9 de agosto 2007 - 00:00

Serio: acribillan a un barra brava de River

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Una guardia periodística espera noticias sobre Martín Gonzalo Acro, uno de los barras bravas de River que había sido tiroteado en Villa Urquiza.
Dos jóvenes de 28 y 29 años, uno de ellos integrante de la barra brava de River Plate, fueron heridos a balazos desde un automóvil en movimiento cuando caminaban por el barrio de Villa Urquiza.

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Los investigadores consideran que el hecho está vinculado con la disputa que se registra desde hace meses entre barrabravas de River conocidos como «Los borrachos del tablón» y en la que, según aseguró José María Aguilar, presidente «millonario», el club «no tiene nada que ver».

Otro de los episodios vinculados con la pelea interna de la barra brava de River había ocurrido en febrero último, cuando en la denominada «batalla de los quinchos» dentro del predio del club una persona resultó herida de bala y otras dos con armas blancas. Se decía -además-que habría sido uno de los que pinchó los neumáticos de los autos de los jugadores que se encontraban en el estacionamiento del club cuando River perdió 3 a 0 con Racing en agosto de 2006.

El herido de gravedad en Villa Urquiza es investigado por el Ministerio Público como uno de los presuntos responsables de ese ataque ocurrido a principio de año. El hecho ocurrió ante-anoche (minutos después de las 23), cuando Martín Gonzalo Acro, de 29 años y ex maestranza de River, salía de su clase de boxeo junto a su novia y otro hincha, Osvaldo Gastón Matera, de 28, de un gimnasio ubicado en Pedro Rivera al 5100, en la Capital Federal. Las tres personas comenzaron a caminar, pero a pocos metros fueron sorprendidas por los ocupantes de un automóvil Fiat Duna bordó en el que viajaban varios muchachos a gran velocidad e imprevistamente frenaron delante de ellos.

Acro y Matera se escaparon, y al llegar a la esquina de Cullen y Bauness fueron atacados a tiros frente al colegio católico Hermanas Dominicas de la Anunciata y a dos cuadras de la estación de trenes de Villa Urquiza.

Tras la agresión, los atacantes huyeron a gran velocidad, al igual que otro vehículo que presuntamente actuaba como apoyo, en tanto que las víctimas quedaron heridas tendidas en la calle. Acro recibió tres balazos, mientras que el otro hincha, que también integraría la barra brava aunque sin formar parte de la primera línea, sufrió una sola herida de bala.

Al ser alertados por vecinos del barrio, policías de la seccional local y médicos del SAME arribaron al lugar y asistieron a los dos heridos, que fueron trasladados al hospital Pirovano, donde varios integrantes de «Los borrachos del tablón» se acercaron ayer para conocer el estado la salud de los hinchas baleados y les informaron que «la lesión era casi irreversible». El jefe de terapia intensiva de ese hospital, Mario Bisiglia, informó que Acro ingresó con dos balas en el cráneo y otra en el muslo y en estado de coma a raíz de pérdida de masa encefálica.

  • Grave estado

    Su estado es tan delicado que corre riesgo su vida», precisó Bisiglia. «Tenía dos balas, una en el cuero cabelludo que se le retiró y la otra persiste adentro», explicó el médico, que aseguró que «la lesión cerebral es muy importante».

    Bisiglia señaló que el otro paciente «ingresó con una herida de bala en la zona dorso lumbar» y que se le realizaron «las curaciones y radiografías correspondientes», por lo que la víctima se retiró luego del hospital «por sus propios medios».

    Según los investigadores, Acro y Matera integran el grupo que lidera Adrián Rosseau, el cual está enfrentado con el que encabezan los hermanos Alan y William Schlenker. Tanto Rosseau como los hermanos Schlenker están procesados por la «batalla de los quinchos», la cual se produjo el 11 de enero dentro del club momentos antes de disputarse un partido de River Plate contra Lanús. Es más, a Acro lo consideraban la mano derecha de Rosseau.

    Por razones de jurisdicción, este caso es investigado por el fiscal de Núñez-Saavedra José María Campagnoli, quien ayer tomaba declaraciones a los testigos del ataque a Acro y Matera. Fuentes judiciales dijeron que Campagnoli había pedido la prisión preventiva de Acro al considerarlo uno de los responsables del tiroteo en la «batalla de los quinchos», pero la Justicia sólo lo procesó por lesiones, por lo que la fiscal apeló esa decisión ante la Cámara del Crimen, que todavía no resolvió.
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