Los trabajadores de la empresa Monsa, que administra la Línea 60 de transporte urbano de pasajeros, ratificaron el paro por tiempo indeterminado que cumplen desde el lunes pasado en reclamo de una deuda salarial.
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De este modo, unos 300 mil usuarios volvieron a quedarse sin servicio, por cuarto día consecutivo, a causa de un conflicto gremial que el Gobierno no logra destrabar.
Versiones periodísticas indicaron que el Ministerio de Trabajo había convocado a las partes involucradas a una nueva reunión, pero voceros de la cartera laboral admitieron que no estaba previsto encuentro alguno para con motivo del paro en la Línea 60.
Este jueves, en dos asambleas realizadas en Constitución y en Ingeniero Maschwitz, cabeceras del recorrido que realizan las unidades de la línea, los choferes ratificaron la continuidad de la medida de fuerza y volvieron a desestimar la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno.
Anoche, el Ministerio de Trabajo hizo una nueva propuesta para intentar que se levante el paro, pero la iniciativa fracasó, ya que los choferes la rechazaron.
La propuesta oficial contemplaba el pago de dos cuotas de 300 pesos a cuenta los días 24 y 28; además del reconocimiento de los haberes caídos; el pago de las diferencias salariales y una auditoría conjunta de Trabajo y la Secretaría de Transporte en busca de esas posibles erróneas liquidaciones.
También se les ofreció a los trabajadores un reconocimiento de los delegados de base, que declararon la huelga por fuera de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), junto con reuniones periódicas para resolver temas pendientes y el compromiso de "paz social", señalaron voceros.
La propuesta fue elevada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la viceministra Noemí Rial y el subdirector nacional de Negociación Colectiva, Adrián Caneto.
Mientras, unos 300 mil pasajeros siguen afectados por la medida de fuerza y tuvieron que hacer nuevamente malabarismo -por cuarto día seguido- para trasladarse entre la zona norte del Gran Buenos Aires y el barrio porteño de Constitución, el recorrido que cumple la Línea 60.
Los choferes insisten en que "el grupo monopólico DOTA", que asumió la conducción de la empresa Monsa, "no cumplió con tres resoluciones a favor de los trabajadores y no tuvo ningún tipo de sanción por parte del Ministerio de Trabajo".
Al mismo tiempo, indicaron que "ya cumplieron la conciliación obligatoria dictada con anterioridad", en otro conflicto gremial que afectó a la Línea 60 -en junio pasado-, por lo que "entienden que no existen razones para acatar el acta emitida" en esta oportunidad por la cartera laboral.
"Se exige el cumplimiento del dictamen con carácter resolutivo del 3/6/2011 expedido por el Ministerio de Trabajo, la expulsión de la patota sindical y el reconocimiento del cuerpo de delegados elegido democráticamente por cuarta vez", indicaron los representantes sindicales, en un comunicado. Finalmente, ratificaron que la huelga se mantiene vigente, al menos, "hasta la reapertura del diálogo".
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