En 4 días se realizaron unas 39 inspecciones a boliches en la Capital Federal. En todo 2004 se promediaron 160 controles, o sea que en lo que va de gestión de Juan José Alvarez al frente de Seguridad porteña se inspeccionó el equivalente a 25% de lo actuado en todo el año pasado. Igual furor en los controles se vivió con los cinturones de seguridad ante los muchos accidentes de tránsito que registra la Ciudad. Pero no duró ni una semana. Queda la incertidumbre de lo que pasará con los boliches, si permanecerán o no estas necesarias verificaciones.
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La fuerte campaña de control incluye otros locales comerciales, como bares, restoranes, pubs y cafés que no se incluyen entre los bailables inspeccionados esta semana y que sí entran dentro de las -como mínimo- 18 inspecciones diarias que el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, había anunciado.
En cuanto a locales clase C hubo 160, lo que, como ya se dijo, equivale a más de 62% del total de boliches y a 1% del total inspeccionado, lo que derivó en 65 clausuras.
Un informe que dio a conocer la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de mayo pasado indica que del total de 258 locales en la Ciudad, solamente funcionaban en forma correcta 36, lo que equivale a 14% del total. «Esto significa que uno de cada siete locales se encuentra en condiciones de funcionar», consignó el ombudsman porteño.
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