Considerado el manuscrito más importante de Beethoven (1770-1827), fue adquirida por vía telefónica por un comprador anónimo.
De 81 páginas, el manuscrito original, escrito en tinta sepia y lleno de correcciones y tachaduras, fue descubierto hace unos meses por la bibliotecaria de un seminario baptista cerca de Filadelfia (noreste de EEUU), que la halló por casualidad, cuando registraba un archivo.
La partitura había sido rematada en 1890 en Berlín a un industrial estadounidense, William Doane, cuya hija la donó al seminario teológico junto con otros manuscritos.
Dejá tu comentario