Raúl Castells encolerizó ayer a un Juan Carlos Blumberg ahora ocupado en la organización de su segunda marcha para este jueves. La discordia comenzó el domingo, tras una asamblea de piqueteros en la que el bloque duro resolvió participar en la convocatoria del empresario textil contra la inseguridad y un nuevo plan de corte de rutas en distintos puntos del país.
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Así lo anunciaron Castells, del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, Néstor Pitrola, del Polo Obrero, y Gustavo Giménez, del Movimiento Teresa Vive.
Uno de los pedidos piqueteros es el esclarecimiento de los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. El problema es que querían marchar con pancartas que los identificaran y luego seguir hacia la Casa de Gobierno. El 1 de abril, cuando se realizó la primera convocatoria, los piqueteros tampoco pudieron resistirse. Y una hora antes del inicio intentaron repartir volantes, pero el público allí presente se encargó de apartarlos de la manifestación de manera muy descortés, recordándoles, además, que una de las consignas de la marcha era su índole no política.
• Controversia
El punto de discusión piqueteros-Blumberg, según confesó el empresario a este diario, tras una entrevista de Fernando Bravo en la que Castells estaba en línea, fue: «Le dije que no venga como piquetero. Si quiere participar de la marcha, que lo haga con una vela y sin ninguna pancarta», comentó.
Castells le habría indicado que después harían una marcha a Casa de Gobierno, y Blumberg, ya más encolerizado no sólo por tener que rogarle que se ajuste a las consignas de la marcha, sino, además, que se ajuste a la agenda, le pidió en honor a su hijo que no lo haga. Antes de esta conversación, Castells declaró en una radio: «Nos vamos a concentrar en los Tribunales y desde ahí vamos a marchar a la Plaza de Mayo, donde vamos a hacer un acto en el que van a hablar 30 familiares que han perdido gente de su núcleo y nosotros llamamos públicamente a Blumberg a que se solidarice (...)». Castells, en cambio, manifestó que irá a la casa de Blumberg personalmente para pedirle solidaridad con su marcha paralela. «Nosotros le respetamos sus posiciones políticas, pero nosotros vemos un manejo clasista hasta de la muerte», dijo el piquetero. Pitrola, en cambio, aseguró ayer que «aceptaba las condiciones» del convocante a la marcha del jueves. Jorge Ceballos, de Barrios de Pie, no se mostró de acuerdo con la participación, aunque indicó que «detrás de esta marcha se escuda el revanchismo frente a la histórica jornada del 24 de marzo pasado en la ESMA, y su objetivo es mano dura para los humildes e impunidad para los poderosos». Los líderes de la Corriente Clasista y Combativa, Juan Carlos Alderete, y del Movimiento territorial de Liberación, Alberto Ibarra, indicaron que se solidarizarán, pero que no concurrirán a la marcha de Blumberg.
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