Susana Leiva, la empleada doméstica que encontraron muerta en el pozo ciego de su casa en la localidad bonaerense de Temperley, fue asesinada la misma madrugada que fue considerada desaparecida, informó el abogado de su familia.
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El letrado Jorge Monastersky dijo a Télam que la mujer murió el viernes a las 2 por un "paro cardiorespiratorio traumático", producto de una "compresión extrínseca del cuello", o sea estrangulada, de acuerdo al certificado de defunción entregado a la familia.
Por su parte, el fiscal que investiga el crimen calificó el hecho como un "femicidio", informaron fuentes judiciales. Así se desprende de la acusación que el fiscal Héctor Toneguzzo impulsa contra el concubino de la víctima, Alberto Ponce (40), quien permanecía detenido y este viernes será indagado por el delito de "homicidio calificado", según lo establecido por el inciso 1º del artículo 80 del Código Penal.
El miércoles por la mañana, la Policía allanó la casa de la pareja y mediante perros adiestrados en rastros encontró el cadáver de la mujer en el pozo ciego del baño.
Al momento del hallazgo, Ponce no se hallaba en la vivienda, por lo que comenzó a ser buscado por los investigadores, hasta que a la tarde fue apresado en el barrio porteño de Constitución con una pequeña cantidad de cocaína y 4.000 pesos en efectivo en su poder.
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