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6 de diciembre 2007 - 00:00

Testimonios desde Salta

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  • José Luis Carlino (un tucumano que llegó a Salta para pedir por su sobrina, a quien estaban a punto de operar en el Instituto Fleni de un tumor en el cerebelo con pronóstico reservado): «Ese día, minutos antes de comenzar la operación y dado que todos en mi familia habían hecho promesas a la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, yo interiormente me dirigí a la Virgen diciéndole que si salía todo bien, subiría a pie al cerro para agradecerle. A los minutos de hacer esta promesa, con gran asombro y alegría nos avisaron que el médico había salido en medio de la operación para informar que el tumor no existía, que no había explicación científica a lo sucedido y que todo había salido bien. A la fecha mi sobrina María Eugenia está no sólo en perfecto estado de salud, sino también embarazada de 7 meses».

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  • Angela Ismael de Zanchi: «Hace un tiempo una sobrina comenzó a llevar mi fotografía en forma consecutiva todos los sábados al Santuario para que la Virgen me ayude en mi salud porque soy portadora del virus Hepatitis C y mi carga viral era de 219 mil en ese momento e indefectiblemente debía comenzar con un tratamiento con Interferón, pero mi sobrina me sugirió que postergara por seis meses dicho tratamiento, esperando el milagro de la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús. Grande fue mi sorpresa cuando llegó la fecha de mi nuevo control en abril de 2004, y mi carga viral de 219 mil bajó a 55 mil. Grande fue también la sorpresa para los médicos, por la ausencia de tratamiento. Me repitieron los estudios este año en junio y me dio exactamente el mismo valor».

  • Angeles Freyre: «Silvestre (su hijo de dos años) se enfermó con una bacteria que le lastimó mucho los riñones, la enfermedad se llama Síndrome Urémico Hemolítico. Tuvo que dializarse durante un mes, estuvo muy grave, cuando salió del sanatorio le mandaron a hacer un régimen muy estricto de comidas, no podía comer proteínas, ni pan, chocolates, lácteos, etc. En 2003 fui a Salta no con fines de curación, ni de milagros. Allí mis hijos recibieron la Oración de Intercesión por medio de la señora María Livia, sentimos una paz y un amor increíble. Luego de eso le hice los análisis de rutina a Silvestre y para sorpresa del médico y de nosotros le dieron normales, no tiene que hacer más régimen».

  • Marcela Ceriani: «Fui a visitar el santuario porque no quedaba embarazada. Hacía 6 años que estaba con tratamientos, operaciones, anestesias. Al mes quedé embarazada y aquí estoy agradeciendo con mi hija Isabella de 9 meses».

  • Mónica Beatriz Managó: «Hacía ya dos años que un tumor (cavernoma) ubicado en el lóbulo superior izquierdo de mi cerebro no me permitía realizar una vida normal, con trastornos, dolores, miedo. Todo hacía presumir que la única solución era una cirugía, lo que yo misma programé. Tenía miedo, mucho miedo. Alguien me nombró a María Livia y a este Santuariode la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, desde Jesús María, envié mi foto y mi fe con un grupo de gente que venía a Salta. Ese mismo día en una clínica de Córdoba me realizaron el estudio que determinaría la urgencia de mi cirugía; el mismo profesional que realizó el estudio se sorprendió de haber hallado en lugar del cavernoma una pequeña cicatriz como si lo hubiesen extirpado».
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